lunes, 28 de diciembre de 2009

RECREO


Por J. Luis Medina Lizalde

AL PRINCIPIO
MARCELO NO ESTÁ SOLO

El pasado miércoles por la noche fue convocada la gente con la que ha gobernado Amalia García. La cita fue en uno de los salones del Instituto Zacatecano de Cultura.

La reunión inició con el reparto de unos papelitos y su respectiva pluma con la leyenda impresa "Los hechos hablan”. Una vez repartidos entre los aproximadamente cien asistentes, la Gobernadora les pidió que se tomaran unos minutos y contestaran con toda sinceridad lo que ahí se sometía a su consideración.

Había presidentes municipales, diputados locales, legisladores federales, estaba también la totalidad de su gabinete y más o menos la mitad del comité político del PRD.

Transcurridos veinte minutos, la gobernadora ordeno a "Florecita" y a Héctor Alvarado, que recogieran las papeletas y las depositaran en la mesa desde donde ella presidia el encuentro decembrino, lo hicieron sin dilación. Una vez depositados los papelitos con las respuestas, la gobernadora se dirige a la concurrencia y manifiesta:

“No quiero ser percibida como Beatriz Paredes, cuyas convicciones social-demócratas quedaron en entredicho al prestarse, como líder nacional del Partido Revolucionario Institucional, a la regresión más ignominiosa de la vida social. Su alianza con la ultraderecha en 19 estados de la república para penalizar a las mujeres que abortan conforme a criterios anteriores a la constitución de 1857, la retrata como una política de doble discurso".

"Ustedes saben que en el Distrito Federal gobierna la más consecuente social democracia mexicana, misma que ha modernizado el orden jurídico capitalino con reformas legislativas como la despenalización del aborto, la ley de sociedades de convivencia, la eutanasia asistida, y la recién aprobada autorización del matrimonio de personas del mismo sexo con derecho a adoptar."

EL RETORNO DE LOS BURDOS

"Es probable, continua la gobernadora en medio de un absoluto silencio, "una feroz embestida de los nostálgicos de la santa inquisición. Y si el Partido Revolucionario institucional continua su alianza con la extrema derecha, seguramente sufriremos más retrocesos en nuestro régimen de libertades."

"Varias tendencias de la izquierda mexicana, si bien reconocen los derechos de las minorías y se oponen a toda forma de discriminación, en su agenda priorizan la lucha por las condiciones de vida de las mayorías y consideran que la agenda social-demócrata en estos temas es viable en Europa por previas conquistas sociales, ausentes en México."

"Yo no comparto esa visión, por eso me defino social-demócrata que quiere que en México se despenalice ya el aborto y se autoricen los matrimonios como en España, donde hoy mismo ha sido inhabilitado un juez español, por negarse a permitir que una pareja integrada por personas del mismo sexo adopte una criatura".

"SUAVE PATRIA: TE AMO NO CUAL MITO
SINO POR TU VERDAD DE PAN BENDITO"

López Velarde

Alma Araceli Ávila carraspeaba la voz, mientras que Carlos Pinto se revolvía en la silla como queriendo pulirla, Gustavo De La Rosa Muruato tamborileaba con sus dedos mientras que Lucero Medina y la doctora Aguilar intercambiaban miradas.

Dice la Gobernadora: “reconozco el vigor de la cultura de la tolerancia de los zacatecanos, cultura que se acredita con historias de vida como la de Agustín Díaz Lork, cuya homosexualidad nunca fue de closet, lo que no le impidió desenvolver su existencia totalmente integrado y reconocido”.

"No escucharé más a quien me aconseja, basado en su subestimación de los zacatecanos, que esconda mis convicciones y me subordine al pensamiento medieval que externa que ‘los homosexuales no entran al cielo’”.

"Entiendo y respeto a los que se oponen basados en sus legítimas creencias, garantizo su derecho a expresarlas libremente, pero estoy al frente de un gobierno laico y la ciudadanía tiene la última palabra."

“CUANDO NO SOPLA EL VIENTO, HASTA LA VELETA TIENE CARÁCTER"
Stanislaw Jerry Lec

"Definirse social-demócrata es comprometerse con una visión y un ideario consecuente con ello. Les pido su apoyo activo para ganar legítimamente la batalla de la opinión pública a favor de la despenalización del aborto, las sociedades de convivencia, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la eutanasia."

“He concertado un encuentro con Beatriz Paredes. Le propondré que rectifique y que entre las dos logremos que Zacatecas sea el primer estado de la República que se coloque a la vanguardia entre las sociedades gobernadas por socialdemócratas como ella y como yo”.

“Instruyo al secretario general de gobierno para que inicie pláticas formales con las fracciones legislativas. Que Nicolás Castañeda y Rafael Flores Mendoza concerten entrevistas radiofónicas desde la primera semana de enero, para que defiendan estas propuestas que haremos llegar a la legislatura en su último periodo de sesiones. Ambos se han definido reiteradamente como social-demócratas.”

“Les pido a los miembros de mi gabinete, a los que ostentan cargos de elección popular en nombre del más grande partido de la izquierda mexicana, que no le den la razón con su apatía a los que me achacan que por priorizar mis intereses particulares integré un gobierno con incondicionales sin ideología. Estamos ante la oportunidad de demostrar que la derecha no nos seduce ni nos intimida”.
“LA BUENA CONCIENCIA ES BLANDA ALMOHADA”
John Ray

Al concluir la gobernadora, el director del ISSSTEZAC propone que se repita la consulta porque "después de tan brillante disertación ideológica algunos pudieron cambiar de opinión".

Los presentes asintieron, la operación se repite, pero esta vez la gobernadora toma las papeletas y las deposita en su bolso.

Sólo la gobernadora sabe lo que resultó en la segunda auscultación.

En cuanto a la primera, gracias a la "curiosidad científica" de Carlos Pinto que "se embolsó" los resultados, pudimos saber que los papeles contenían dos interrogantes: ¿Debemos solidarizarnos con el gobierno de Marcelo Ebrard frente a la intolerante ultraderecha?, ¿Debemos impulsar esas reformas en Zacatecas? más adelante se abre un espacio para agregar comentarios.

El resultado fue un “NO” unánime en ambas interrogantes, y un variadísimo rosario de comentarios: "es cosa de putos", "ni madres", "las perversiones no se legalizan", "nos quita votos", etcétera, etcétera.
Pese a todo, todos salieron en el entendido de que: "hay que dar la lucha"

AL ÚLTIMO
RECORDANDO A MONTERROSO

Al amanecer hoy lunes 28 de diciembre me pareció escuchar: “inocente palomita que te dejaste engañar”, de lo que si tengo certeza es que "al despertar, el dinosaurio todavía estaba ahí"

Nos encontramos el jueves en el recreo

domingo, 27 de diciembre de 2009

El movimiento cívico y la lucha electoral

Arnaldo Córdova
Hay algo característico de los cenáculos de la izquierda que consiste en contraponer por sistema, incluso cuando no viene al caso, la lucha social por las reivindicaciones de las clases populares y su bienestar con la lucha electoral. La expresión electorero” es, en el pensamiento de quienes practican ese vicio, sencillamente repugnante. Suena a corrupto, a sucio, a transa, a mercadeo, a entreguismo. El principio rector de ese peculiar modo de pensar es siempre la desconfianza en la política y, sobre todo, en los partidos y su “negocio”, que son las elecciones.

Eso que Jean-Paul Sartre llamó el imaginario y que no es otra cosa que el horizonte en el cual pensamos y nos proponemos algo, para la izquierda está poblado de fantasmas y de dogmas que le impiden pensar y proponer, sobre todo, esto último. Por lo menos, nunca se dice claramente. Si a alguien se le aclara: “tú lo que propones es la lucha armada”, de inmediato hay una negativa llena de azoro y hasta de cierta vergüenza y sólo se responde que lo único que sería deseable es que se actuara con mayor fuerza, con mayor dureza. Qué podrá ser eso es algo que jamás se sabrá.
Cuando pensamos la cuestión en el movimiento lopezobradorista, si se plantea sin enmarcarla en la reflexión, tratando de ver ante todo de qué clase de movimiento se trata, la confusión hace de inmediato su reino y las ideas y los sentimientos se disparan en los sentidos más inimaginables. El movimiento cívico, ¿un movimiento “electorero”? Eso parece oler a cloaca o a algo peor. Pero sucede que este movimiento enseñó su entraña desde el momento mismo en que nació, con el desafuero. Era y siempre ha sido un movimiento político, que nació para contender por el poder. ¿Por qué contender por el poder? Porque es un movimiento que lucha por la nación mexicana y por su pueblo, por sus trabajadores, por un Estado que se apegue a la ley, un auténtico Estado de derecho, por el desarrollo de México como nación libre y soberana.
Ese era el programa que López Obrador como aspirante a la Presidencia de la República presentó ya desde aquellos tiempos a la ciudadanía. A ese movimiento, que involucró a los partidos de izquierda sin excepciones y a una gran parte de la sociedad, le negaron el triunfo en las elecciones de 2006 mediante el fraude y el poder del dinero. Ese movimiento siguió, porque no se resignó a la derrota, y no fue sólo cosa de su líder, sino de todos los millones de sus seguidores. Y ahí ha permanecido, resistiendo todos los embates del poder combinado de la derecha y de los dueños del dinero. Su enseña fue siempre la misma, defender al México del pueblo y luchar porque la ambición de los poderosos no acabara destruyéndolo.
Se hizo patente también que seguía porque se iba a volver a luchar por el poder. ¿Cómo se puede luchar por el poder? Sólo hay unas cuantas vías y yo diría que sólo dos: una, la lucha armada; otra, la vía institucional, vale decir, la lucha electoral. Nadie en el movimiento pensó jamás en la lucha armada, si bien siempre se ha discutido el alcance de las iniciativas pacíficas: pacíficas, ¿hasta dónde? A veces a algunos les parece que ocupar un lugar público e incluso una oficina pública deja de ser pacífico. Eso siempre se puede discutir; pero la lucha pacífica e institucional quiere decir, sin rodeos, que no se usará de la violencia. En eso el movimiento y su líder han sido extremadamente coherentes.
¿De qué serviría un movimiento cívico que no luchara por el poder sino sólo por algunas cuantas demandas que no tuvieran nada que ver con el ejercicio del poder? Yo pienso que ni siquiera sería un movimiento cívico. Un movimiento cívico es un movimiento de ciudadanos, vale decir, de aquellos miembros de la sociedad que están dotados, constitucional y legalmente, del poder de decidir cómo debe ser el Estado, cómo su orden jurídico y, también, de elegir a quienes deben gobernar a la sociedad desde los puesto públicos. Este movimiento cívico quiere gobernar a la sociedad a través del poder del Estado porque encarna los sentimientos de todos aquellos que piensan que el de ahora es un pésimo gobierno.
El pasado sábado 21, Andrés Manuel López Obrador declaró que está listo para ser nuevamente el candidato de este movimiento, pero que ello dependerá de si es el que esté mejor posicionado entre todos los prospectos que puedan aspirar a ello en el mismo movimiento. No es sólo una aspiración suya sino también de una inmensa mayoría de quienes militan en ese movimiento. ¿Movimiento electorero? Para nada. El emblema y nombre del mismo lo indican claramente: no se puede defender la economía popular, el petróleo ni la soberanía nacional fuera del poder. Para eso se necesita el poder. Que los líderes tengan sus ambiciones personales es harto natural. Sólo hay que saber de qué tipo de ambiciones se trata.
Muchos deben pensar que el camino, más bien, debería consistir en ocupar carreteras y oficinas públicas o paralizar ciudades o, también, proclamar huelgas generales que dejen sin movimiento a la economía, sosteniendo al mismo tiempo que luchar en las justas electorales es perder el tiempo porque nunca nos dejarán ganar. Hay un modo de garantizar que nunca nos dejen ganar y es no hacer nada en ese campo y dejar a los adversarios que hagan por su cuenta las elecciones. Los panistas y los priístas estarían felices de ello. Un antiguo adagio reza que las luchas finales, con todo y por todo, son siempre la aspiración de aquellos que están perdidos de antemano y no encuentran otro modo de olvidar que son débiles frente a sus enemigos.
La lucha de este movimiento, siempre se ha aclarado, es una larga marcha en la que hay que armarse de mucha paciencia, de un deseo permanente de luchar y de una gran fe en la victoria. Cuando uno escucha a algunos de sus participantes siente que esos elementos faltan y que el desaliento se apodera de ellos. “Ya estamos hartos de concentraciones que no nos llevan a nada”, he escuchado. Pero esas mismas concentraciones tienen algo que se está volviendo un símbolo: siempre llenan el Zócalo y sus calles aledañas y en ellas el entusiasmo del encuentro con los demás se vuelve cada vez más fuerte y, lo más importante, cada vez más consciente. Estamos aprendiendo a luchar pacíficamente y con poder de convicción; estamos aprendiendo a usar la legalidad; el líder recorre el país porque le gusta, por supuesto (y hasta desearía hacerlo a pie), pero también para hacer presente ese movimiento hasta en los lugares más recónditos de nuestra geografía. Sólo falta mantener la confianza en el movimiento mismo y en sus objetivos de lucha.

jueves, 24 de diciembre de 2009

RECREO:Comunidad pasiva, institución débil


Por J. Luis Medina Lizalde

AL PRINCIPIO
COMUNIDAD PASIVA, INSTITUCIÓN DÉBIL


La UAZ requiere de revisar las causas por las cuales ha perdido centralidad en la vida pública zacatecana más allá de lo que es lógico esperar del surgimiento de instituciones privadas y públicas de educación superior, y no obstante ser a la que año con año, se le presenta más demanda.
La proclividad del gobierno del estado a programar actividades mediáticamente utilizables para fortalecer la imagen, se ha traducido en el apropiamiento del quehacer universitario que se presta a ese propósito: coloquios sobre migración, encuentros sobre el cambio climático, ferias de libros, conciertos, presentaciones de libros, festivales de cine y un sin fin de actividades que durante muchas décadas eran parte esencial del extensionismo universitario, ahora son rutinas mediante las cuales se generan notas "positivas” para el público nacional de los medios, y para consumo local, opiniones elogiosas en torno al anfitrión arrancadas a la cortesía de las personalidades visitantes.
El sindicalismo universitario no tiene vida colectiva al renunciar a la asamblea general como la instancia insustituible de generación de decisiones y de incubadora de líderes reales. No hay mejor vacuna contra el secuestro faccioso de las estructuras de dirección, que la discusión colectiva democrática y cotidiana de los asuntos que le son propios. El sindicalismo universitario ya no apoya causas.

Las apasionadas discusiones en torno a los grandes temas nacionales y locales del estudiantado difícilmente reviven, hay escuelas a donde regresó la sicología del prefecto.

Se equivocan las autoridades universitarias si piensan que una comunidad pasiva y rutinaria le da vigor a la institución. En la historia misma de nuestra casa de estudios sobran ejemplos de que la institución ha sido interlocutora atendida por el gobierno, en las épocas en que la comunidad universitaria se muestra batalladora.

CALENTURAS QUE NO HAY QUE SUDAR

Un rector fuerte lo es en la medida en que se respalda en su comunidad. Cuando apuesta al gobernante en turno, corre riesgos y expone a la institución. Lo mismo sucede cuando se involucra en batallas partidistas con la oposición o con el poder.

En el proceso de relevo gubernamental, lo prudente, lo leal con la universidad, es asumir que los derechos políticos son para el individuo, no para la institución.

Pero no es sólo en tiempos electorales cuando las autoridades deben mantenerse a prudente e institucional distancia del grupo gobernante, la precariedad de la cultura política de los gobernantes los hace pensar que apoyar a la universidad, es invertir en el control político de la misma.


No se necesita quebrarse los sesos para relacionarse con inteligencia con el gobierno en turno, la UNAM muestra el camino.

AL ÚLTIMO
SIN SENTIDO DE ESTADO

"El gobierno mexicano, un cartel más" es la dura expresión con que la prensa europea condenó la difusión del cadáver semi desnudo de Beltrán Leyva, cubierto de billetes y símbolos religiosos.

Hasta antes de eso, el uso de cadáveres para comunicar mensajes era recurso exclusivo de los despiadados integrantes de la delincuencia mexicana que tanto y tan seguido nos conmocionan.

La clase gobernante ha perdido el más elemental sentido de estado, lo mismo cuando olvida que su enfrentamiento con la delincuencia es en nombre de la ley, que cuando disputa frívolamente un lugar en la tabla de "los estados más seguros"
La represalia en contra de familiares del marinero que perdió la vida en el operativo de Cuernavaca es un ominoso escalamiento de la guerra. Ya existía el peligroso precedente creado cuando se detiene en Michoacán a la madre de "la Tuta".

Con la vejación del cadáver, nuevamente es el gobierno el que da un paso más en la transgresión de los límites, al darle paso a una herramienta de sometimiento más sobre los agentes del orden, porque usted estará de acuerdo conmigo en que en el ejército, la marina y los diversos cuerpos policiacos hay muchos valientes que se juegan el pellejo por devolvernos la tranquilidad perdida, pero no creo que éstos arriesguen el pellejo de los hijos, de la esposa, de la madre.

Si así seguimos, los anuncios de vacantes en los cuerpos policiacos y militares deberán agregar un requisito: el de no tener madre.

¿A cuánta crueldad más nos condena un gobierno, con tal de no afectar los intereses de una minoría oligárquica, beneficiaria en exclusiva del actual modelo económico? porque la solución de fondo, aquí y en Colombia, sigue siendo la económica.

Nos encontramos el lunes en el recreo

miércoles, 23 de diciembre de 2009

EL DESPERTAR: ¿Su hora más oscura?

José Agustín Ortiz Pinchetti

Quien haya vivido 50 años o más coincidirá en que esta es nuestra hora más oscura. Esta crisis múltiple, que no es sino el desmoronamiento de un proyecto modernizador”, ha durado ya 30 años, pero ahora está llegando a sus extremos. La mayoría lo vive de forma cotidiana y lacerante. La diferencia con el pasado es que no recubrimos estos hechos con un optimismo “trágicamente irreal”. La población reconoce la decadencia. Primer paso para enfrentarla y superarla.

Cierto, nuestra democracia ha terminado en partidocracia. La política económica sirve a una oligarquía. El Estado ha perdido sus atribuciones. México es la economía más dependiente del mundo. Hemos perdido competitividad, porque el esquema neoliberal ha conducido a la concentración monopólica, al estancamiento de la productividad, del ingreso por habitante, al aumento de la pobreza y la miseria y a la concentración. Lejos de alcanzar la prosperidad material que nos prometía, nos han hundido al grado que somos la nación más rezagada en América Latina.

La sensación de exasperación está justificada, pero no un pesimismo radical. Estamos en un punto en el itinerario histórico, no en un final desastroso e irreversible. No somos un Estado fallido. El país ha cumplido tres décadas en que la política se inclinó a favorecer a los menos a expensas de los más. Pero también se despertaron energías y conciencia que no podrán ser sofocadas. El fracaso del experimento neoliberal se convertirá en incitación para un nuevo ciclo. México tiene una gran oportunidad para retomar el camino: inmensos recursos; el más poderoso de ellos, la disciplina y la laboriosidad de la gente. Podemos rectificar y reparar los daños, y el agente del cambio será por vez primera no un puñado de notables ni un prócer, sino el pueblo de México, cuyos niveles de conciencia y exigencia han crecido como nunca antes. Es cierto, los reaccionarios pretenden mantener al pueblo en un fatalismo masoquista, pero hay otros que conspiramos en despertar a la población y en organizarla. De ahí el lema del obradorismo: “Sólo el pueblo salva al pueblo”, que cifra todo un proyecto. Y si nosotros no podemos impulsar el cambio de rumbo vendrán otros y lo impondrán más temprano que tarde. Los ciclos en la historia se imponen sobre la voluntad de las minorías, incluso sobre los intereses que parecen más sólidos y perdurables.

lunes, 21 de diciembre de 2009

RECREO: Decadencia sin límites


Por J. Luis Medina Lizalde


AL PRINCIPIO
DECADENCIA SIN LÍMITES

El 4 de enero inicia formalmente el proceso electoral. El 22 del mismo mes inicia lo que se conoce como pre campañas. Zacatecas renovará su representación popular, el poder ejecutivo y ayuntamientos, sin embargo el adelanto de los tiempos no da cuenta de programas. Desde distintas trincheras partidistas se nos convoca a alinearnos en nombre de proyectos guardados bajo siete llaves si acaso existen.

Los graves daños al interés público derivados del maridaje visible entre política y negocio hoy pueden agravarse con la más oculta pero no menos grave participación de las redes criminales aposentadas en Zacatecas, que llenan de luto y empobrecen los hogares de indefensos habitantes de diversas partes del estado.

En una situación como la que vivimos es más urgente que nunca no ser ciudadanía pasiva, urge que partidos y candidatos construyan opciones reales, que sean tan distintos en los hechos como lo son en los discursos. Si son de izquierda, que asuman las consecuencias de serlo, si son de derecha, lo mismo. Los charlatanes nos dejan sin opciones.

Hay políticos que cuando llegan al puesto que tanto anhelaron no saben por dónde empezar. Los gobernantes que improvisan son una verdadera catástrofe para sus pueblos, la revocación del mandato es una legítima defensa de los gobernados que la clase política no se atreve a introducir porque significaría la extinción de la política como ejercicio de auto satisfacción.

Cuando a los que defraudan la confianza popular se les llama "políticos", se generaliza injustamente, en la actividad política encontramos en permanente pugna los valores y los anti valores, el sublime anhelo de servir junto a la vileza del afán de servirse.

SI DE TODO HAY EN LA VIÑA DEL SEÑOR ¿CÓMO LE HACE PARA DISTINGUIR?

Lo que procede es encontrar la forma para distinguir lo que sirve de lo que no sirve a la hora de adscribirnos a una opción de gobierno, si somos de los que pensamos que la sociedad debe tener opciones y que por esa razón nos indignamos ante las ideologías traicionadas, que nos resistimos a la dictadura de los farsantes.

Los medios de comunicación deberían resolvernos el problema a la hora de optar sin inducirnos a preferir tal o cual color o tal o cual persona, sin sobre informarnos hasta de las agruras de unos y sin mandar al olvido a otros, sin héroes ni villanos, todo ello sin menoscabo de la legítima preferencia que puede ser explicita y honesta, o discreta y también honesta, pero ¿cómo hacerle en un país y en un estado en donde el dinero público premia o castiga la línea editorial, en donde se financia la abyección y se patrocina la inquina al adversario?

No obstante, la pluralidad en los medios de comunicación está suficientemente desarrollada como para que se “cuelen” las tesis, las propuestas, los principios, los diagnósticos, pero sólo encontramos reseñas de comidas, dispendio en carteleras, algunos de los que nos quieren gobernar convocan la atención ciudadana con formas más propias de una candidata a reina de la feria, no obstante las desventajas estéticas.

No sólo la sucesión zacatecana se envuelve en esa precariedad, la estrella cultivada para el 2012 nos trata a los mexicanos como subnormales cívicos cuando se traslada al Vaticano para anunciar su boda como parte de una estrategia para acceder a la presidencia de la república sin que se le conozca cuando menos una idea.

La mayoría de los aspirantes que nos quieren gobernar, cuando exponen sus razones dan de la delicadeza para encomendarles a otros que hablen de sus méritos para que ellos nos digan lo que se proponen hacer en caso de ganar las elecciones. ¿Se trata de encontrar al que se la merece y no al que el pueblo necesita o la situación requiere?

Ante la complacencia del juez de plaza, vivimos un año de campañas políticas en donde la legalidad se transgredió a ojos vistos y en donde queda a la imaginación de cada quien el origen del dinero utilizado. La clase política uniforma sus modos y avasalla, pero la vocación de vasallos no es colectiva ni perpetua, la autenticidad tiene esperanza.

AL ÚLTIMO
EL IDEÓLOGO MÁS VIGENTE

Pobres pueblos que son gobernados por la filosofía de Hank González, que nació pobre y murió riquísimo gracias a la política y que dejó para la posteridad su "oda al cinismo" cuando dijo que "un político pobre es un pobre político", cuando lo que con frecuencia constatamos es que un político rico, es un político ladrón.

Nos encontramos el jueves en el recreo

luismedinalizalde@gmail.com

domingo, 20 de diciembre de 2009

Defender el Estado laico en La Jornada

Defender el Estado laico

La creación del grupo Ciudadanos por la Defensa del Estado Laico, en el que participan legisladores, políticos e intelectuales, tiene como telón de fondo las crecientes contravenciones al principio de separación entre Iglesia y Estado en nuestro país, y refleja el nivel de alarma que existe en los entornos políticos, académicos y de la sociedad organizada sobre la amenaza de implantación de un régimen confesional.

Parecería que la gota que derramó el vaso fue la visita que recientemente realizó el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, al Vaticano para anunciar su boda con una actriz, y que fue duramente criticada por la senadora priísta María de los Ángeles Moreno.

Una de las muestras más recientes y visibles de las agresiones a la laicidad del Estado es la intromisión de la jerarquía católica, mediante presión y cabildeo con legisladores, en los procesos que han derivado en la aprobación de reformas antiaborto en 18 congresos estatales, que obligan a proteger la vida humana desde la concepción y penalizan la interrupción del embarazo. Al respecto, son significativas las declaraciones realizadas el pasado jueves por el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, quien consideró que las recientes iniciativas que, desde diversas entidades federativas, han dado forma de ley a dogmas religiosos constituyen un serio embate al Estado laico.

Por otra parte, en la discusión que se sigue en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal sobre la legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo, la jerarquía eclesiástica ha reaccionado con particular virulencia, adoptando incluso una posición de desprecio hacia los ordenamientos legales: no otra cosa es la aseveración, formulada por la Arquidiócesis de México en un editorial de su semanario Desde la Fe, de que una ley injusta no debe ser aplicada y mucho menos obedecida, juicio que vulnera lo estipulado en el artículo 130 de la Constitución: los ministros no podrán (...), en reunión pública, en actos de culto o propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones.

Pero la responsabilidad por el creciente protagonismo político del clero no se puede atribuir únicamente a los ministros de culto, cuando los propios integrantes de los gobiernos panistas han manifestado, de manera cada vez más desembozada, una fe católica que tienen todo el derecho de profesar, pero que no debería obstaculizar su desempeño como autoridades. Baste señalar, como botones de muestra, el donativo efectuado por el gobernador panista de Jalisco, Emilio González Márquez, para la construcción de un santuario dedicado a la memoria de los cristeros, y la participación del titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, en el Encuentro Mundial de las Familias celebrado en esta capital a principios de año, en el que el gobernante se ostentó como feligrés y claudicó así de algunas de sus responsabilidades fundamentales: desempeñarse como jefe de un Estado laico, como gobernante de una nación plural y diversa, y como titular de un cargo que demanda imparcialidad hacia las distintas religiones en el país.

Una actitud muy similar quedó demostrada, como ya se dijo, con la visita de Peña Nieto al Vaticano. Es inevitable suponer la exposición del sesgo confesional del mandatario mexiquense como parte de un cálculo electoral y de una campaña de posicionamiento mediático con miras a las elecciones presidenciales de 2012.

Ante las reiteradas agresiones en contra del carácter laico del Estado, cobra especial importancia la creación de entornos políticos y sociales de defensa de dicho principio. La sociedad mexicana contemporánea no requiere de guías morales, sino de eficacia en el ejercicio gubernamental y en la aplicación de las leyes, y de esfuerzos efectivos para combatir la pobreza, la marginación, el desempleo, la desigualdad, y la falta de educación y de salud de la población

Las tablas de Calderón, Rolando Cordera en La Jornada

Las tablas de Calderón
Rolando Cordera Campos


El nuevo decálogo calderoniano, desgranado de uno de los mandamientos del de septiembre, está en lo esencial dirigido a hacer más gobernable el presidencialismo, como lo propusiera por adelantado José Córdoba Montoya (Nexos, 12/12/09). Con sus propuestas, el Presidente buscaría volver funcional un sistema cuyo pluralismo ha resultado hostil a la modernización de México y propiciado un alejamiento progresivo entre la ciudadanía, la política y los políticos. Habría llegado la hora, así, de revisar las instituciones creadas durante el cambio político de las últimas décadas pero para fortalecerlas, sin incurrir en ¡experimentos inciertos!

Por su parte, María Amparo Casar (Ibíd.) advierte que las reformas en el aire, algunas de las cuales hizo suyas Calderón en su nueva tabla, guardan poca o ninguna relación con el propósito fundamental de hacer más eficiente al sistema. En su última llamada, argumenta: Hoy se dice que el sistema está agotado porque no permite que se genere una mayoría para el partido del presidente, pero ayer se luchaba por acabar con ella. Se sostiene, por ejemplo, que es la combinación entre un sistema electoral mixto, un generoso financiamiento público y la no relección lo que ha imposibilitado sacar adelante las reformas estructurales o que las decisiones que llevarían a México por la senda del crecimiento no pueden tomarse por culpa del sistema. De ser este el caso, tendríamos que preguntarnos por qué el PRI no las sacó adelante con las cómodas mayorías que tuvo hasta 1997. Las instituciones importan y mucho. Pero no todo depende de ellas.

La valentía y visión que se atribuye a Calderón por sus iniciativas tienen que inscribirse en un cuadro problemático como el planteado arriba, y responder a una pregunta no abordada apropiadamente en el texto presidencial: a la luz de las mil y una fallas y dificultades reseñadas, y de frente a un escenario económico y social tan grave como el actual, ¿por qué no experimentar, sabiendo que no hay experimentos ciertos, pero que sin hacerlo lo único cierto puede ser otra ronda paralizante y una erosión mayor de una cooperación económica y social huérfana de liderazgo una vez ido el presidencialismo autoritario?

¿Por qué no plantearse con claridad y, aquí sí, valor, la conveniencia actual e histórica de un cambio de régimen político, con una auténtica ley de partidos, un camino y un diseño hacia el parlamentarismo y un fortalecimiento de la representación proporcional, ésta sí una institución central para la evolución y el equilibrio, precario pero equilibrio al fin, logrados en décadas de reforma política desde arriba y, al final, desde el concierto de elites forjado al calor de la emergencia de plomo de 1994?

Dejemos a un lado el tema sobrevisitado de la relección de alcaldes, no exento de riesgos e incertidumbres como lo hemos experimentado ya en este despertar salvaje del federalismo. Dejemos a un lado también la fragilidad del argumento releccionista basado en la profesionalización del legislador favorecido, cuando lo que urge es profesionalizar al Congreso mediante cuerpos técnicos de evaluación y formulación de proyectos, bien seleccionados e inscritos en alguna forma racional de servicio civil. Asumamos como bueno el derecho de preferencia acotado, o la capacidad presidencial de comentario o reconducción en materia fiscal, sin olvidar los despropósitos en que incurrió Fox en la materia. Lo que queda es poco, pero cargado de potencialidades disruptivas, sin que nos acerque a un sistema político capaz de gestar un régimen democrático distinto al actual por productivo e incluyente.

En particular, la forma astuta como se propone la segunda vuelta presidencial merecería una reflexión más cuidadosa, porque nos refiere a los criterios maestros del Presidente y sus entusiastas exegetas sobre la cultura política del mexicano actual.

Proponer como concurrentes una hipotética segunda vuelta con la elección del Congreso, es una forma poco sutil de poner coto a lo que hasta hace muy poco era motivo de intriga o elogio, pero no de rezongo: la libertad irrestricta del elector para con su voto y a través del velo de la incertidumbre, configurar una relación de fuerzas políticas contraria al presidencialismo y exigente de nuevas formas de negociación y relación entre los partidos, los grupos de interés de la sociedad civil y la ciudadanía en general.

Ahora, de ser aprobada la propuesta presidencial, al electorado se le sometería a una pedagogía parvularia, de opciones disminuidas: con un triunfo mayoritario previo, sumarse a la cargada y darle mayoría al presidente electo; con segunda vuelta, dejar en la cuneta al perdedor neto, el tercero en discordia, reditar el voto útil, y abrir paso franco al bipartidismo. Nada de esto encontraría en la iniciativa ciudadana o las candidaturas independientes un correctivo eficaz. Pero sobre esto último hay que aceptar que, como dice la propaganda, si México es territorio Telcel, las candidaturas independientes lo son de Jorge Castañeda… o lo eran, porque la vuelta de Calderón a la sociedad civil podría portar más de una sorpresa: ya sobran tiradores y aspirantes a darle la vuelta al país en algo más que el güero-móvil.

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Chile en la encrucijada, Guillermo Almeyra en La Jornada

Chile en la encrucijada
Guillermo Almeyra
E

l Chile actual presenta grandes diferencias con el de hace 40 años, en tiempos de Salvador Allende.

En efecto, los dos grandes partidos obreros –comunista y socialista– que desde los años 30 del siglo anterior marcaron profundamente la historia de la sociedad chilena, se transformaron profundamente y son una sombra de lo que fueron. El primero, aunque se está reanimando en el movimiento sindical y entre el estudiantado, se debilitó al extremo y perdió sus seguridades teórico-políticas, y hoy logró, como gran conquista y al costo de su subordinación al ex presidente Frei, candidato de la Concertación, sólo tres diputados. Y el segundo, que siempre había sido una confederación de tribus, es ahora mayoritariamente social liberal y tiene apenas una izquierda residual.

El país también fue terriblemente despolitizado por la dictadura y por las políticas más que moderadas de los gobiernos del centroizquierda que sucedieron a Pinochet. Los jóvenes se alejan de la actividad política, aunque participan en luchas estudiantiles o de sector con un vigor que deja lugar a la esperanza. El número y peso político de los campesinos se redujo fuertemente y hoy 90 por ciento de la población económicamente activa es urbana y las luchas rurales se concentran en la resistencia de los mapuches, oprimidos como pobres, como campesinos y, sobre todo, en su carácter de indígenas por gobiernos que siguen siendo racistas y clasistas, incluso cuando dicen ser progresistas como los de la Concertación con presidencia socialista.

Hay 62 por ciento de trabajadores, 3 por ciento de empleados públicos, 5.5 por ciento de empleados domésticos, 16.6 por ciento de cuentapropistas, 7 por ciento de patrones, 0.5 por ciento de dirigentes estatales y 5 por ciento de dirigentes en el sector privado. Los asalariados, más los cuentapropistas son, pues, la mayoría de la población, pero muchos de ellos no votan o lo hacen incluso por los partidos de derecha y de centro derecha, y eso explica los sufragios obtenidos por el hombre más rico de Chile, Sebastián Piñera, el Berlusconi del sur, un conservador unido a la extrema derecha que trata de hacer olvidar su apoyo a Pinochet.

El repudio juvenil semianarcoide a la política, que fue la base de los votos de Marco Enríquez-Ominami es, en realidad, una especie de que se vayan todos chileno, de hartazgo de los politiqueros, pero abre el camino a los que personifican esa odiada política, es decir, a la derecha y centroderecha y a una centroizquierda que cada vez se diferencia menos de esta última.

Por eso, como era previsible, Piñera ganó la primera vuelta con 44 por ciento de los votos contra casi 30 por ciento de Eduardo Frei, ex presidente democristiano hijo de otro ex presidente también democristiano asesinado por la dictadura; casi 20 por ciento para Marco Enríquez-Ominami y 6 por ciento para el socialista Arrate, que canalizó los votos comunistas.

Sebastián Piñera, en la primera vuelta, prácticamente ya sacó todos los votosnormales por la derecha y ahora está tratando de pescar en el electorado de Marco Enríquez, aprovechando el repudio del mismo a Frei o, al menos, de lograr que ese electorado se abstenga, reduciendo así la cantidad de votos necesarios para acabar con los gobiernos de la Concertación socialista-democristiana. Los votos comunistas y socialistas por Arrate sin duda confluirán en la segunda vuelta en su mayoría con los de Frei, de modo que desde ahora mismo, sin esperar el segundo turno el 17 de enero próximo, el marcador está en 44 para la derecha contra cerca de 36 para la centroizquierda. La incógnita, de este modo, reside en cómo se dividirá ese 20 por ciento de Marco Enríquez, que ahora es decisivo. Muchos, sin duda, irán a la abstención o el voto nulo porquese enfrentan dos grupos del pasado, como dijo Enríquez; otros, en cambio, irán con Frei para impedir el retorno de la derecha al poder, y no faltarán ni entre sus cuadros ni entre sus votantes los que escucharán los cantos de sirena de Piñera, que las encuestas calculan nada menos que en siete por ciento (un tercio de los votos de Marco Enríquez-Ominami).

Si del 20 por ciento de Enríquez-Ominami un 5 anula el voto o se abstiene y un 10 por ciento se tapa la nariz y le da el voto a Frei, ganaría Piñera por 49 contra 46. Sólo si la mayoría de esos votantes optase por Frei y únicamente lo hiciese por Piñera un sector pequeño, el candidato de la Concertación tendría posibilidad de ganar. O sea, que Frei tiene muy pocas probabilidades. De todos modos, incluso esa remotísima posibilidad, la Concertación estaría herida de muerte y no podría ignorar la realidad social del país que, bajo los efectos de la crisis mundial, comenzaría alatinoamericanizarse, es decir, a enfrentar agudas luchas de clase. La Democracia Cristiana (DC) ya sufrió una escisión de derecha y su electorado más conservador pasó a los pinochetistas y a los pinocheteros (pinochetistas que no osan mostrar su rostro, como Piñera). Su alianza con los socialistas dañó a ambos porque no se pueden aliar los golpistas contra Salvador Allende con los epígonos edulcorados de éste. Lo que queda de vital del Partido Socialista tratará de separarse de este abrazo mortal con sus enemigos y buena parte de los restos de la DC se irán detrás de Piñera. Habrá que ver hacia dónde va la protesta que encabeza Marco Enríquez. Lo cierto es que el panorama político chileno ha cambiado radicalmente y que un gobierno de derecha en el país influirá en el contexto sudamericano.


RECREO

RECREO
Por J. Luis Medina Lizalde

AL PRINCIPIO
MACHISMO HISTORICO

Recientemente tuvo lugar en la capital zacatecana la ceremonia formal con que arrancan los actos conmemorativos del 2010, con los que los mexicanos honraremos dos de los tres grandes movimientos que a la fecha hemos vivido, la independencia y la revolución (el otro es la reforma Juarista).

El único referente de una conmemoración de esta magnitud, es del régimen de Porfirio Díaz. Durante el mes de septiembre de 1910 dejó testimonio de como una oligarquía puede vivir en un mundo de frivolidades que oculta la realidad, fastuosas obras de relumbrón y pomposos bailes en el castillo de Chapultepec, bailes de "curros" cursimente descritos por la prensa de la época al servicio del poder, en un mes en el que México era promovido como remanso de próspera armonía.

Nunca imaginaron los patriotas de postín, que no pasarían ocho semanas para que el México de verdad se apareciera con fuerza incontenible. Acudiendo al llamado de Madero, en el siguiente mayo abordaban "el Ipiranga” acompañando al dictador.

PORFIRIO DÍAZ LE ECHÓ MÁS GANAS

La clase gobernante contemporáneo se apresta a conmemorar el bicentenario y el centenario con la misma mentalidad oligárquica del pofiriato, no se advierte la conjunción de esfuerzos con universidades y medios de comunicación para vivir un año cívicamente intenso, que fortalezca en las actuales generaciones la conciencia de la incesante construcción nacional.

El gobierno de Amalia García, que cuando menos en el discurso apuesta por la revaloración de la mujer, tiene una oportunidad inmejorable si gestiona el traslado a la rotonda de la Bufa, (cuando menos), de María Talavera Brousse, actualmente sepultada en el panteón municipal de Ensenada.

Pareja de Ricardo Flores Magón, junto con su hija, Lucila Norman, también zacatecana, fue aguerrida propagandista del Partido Liberal Mexicano. Ambas vivieron los peligros inherentes a la frustrada rebelión de Baja California en 1911.

En 1918 los gringos la enjuiciaron por un delito inexistente y le inventaron un rosario de milagritos, entre otros, el de atentar, años atrás, contra Porfirio Díaz, según notas de la época publicadas en el Times.

Me enteré de esta historia a raíz de una nota periodística sobre la escritora Peggy Bonilla, de Ensenada, que rescata la historia de mujeres de esa ciudad en la gesta revolucionaria. En ese trance encontró la tumba de la zacatecana heroica, su acta de defunción y testimonios de gente que la conoció. Gracias a eso sabemos que nació en esta ciudad en 1867 y que murió en Ensenada en 1947.

La visión "masculinista" de la historia nunca será completa, la exclusión de las mujeres es una determinación cultural que nos entrega el pasado mutilado. Las mujeres han estado ayer y hoy edificando lo que somos, su huella es detectable en todos los acontecimientos nacionales y en todas las facciones enfrentadas.

La Universidad, teniendo a magníficos historiadores, cometería un gran error si no organiza un programa a la altura de la ocasión.

AL ÚLTIMO
¿VA EN SERIO?

Un beneficio colateral de la propuesta de reformas anunciado por Felipe Calderón consiste en que los estragos que padecerá la gente en sus bolsillos con la entrada en vigor del "paquete económico", tendrán poco eco en la mayoría de los medios de comunicación. Mientras tanto, creo que toda reforma es inútil si previamente no acaba el control del ejecutivo sobre el ministerio público y no se dota de facultades mayores a la Auditoria Superior de la Federación. Sin eso México seguirá como paraíso de los influyentes.

¿Reelección cuando los tres niveles de gobierno compran voluntades con el erario?, ¿Referéndum con medios de comunicación al servicio del que puede pagar? ¿Por qué no se propone la revocación del mandato? ¿Por qué no enlistar a los partidos políticos entre los auditables por la Auditoría Superior de la Federación? ¿Segunda vuelta con el TRIFE que tenemos? Si los partidos no pueden garantizar que el narco no financie candidaturas, ¿Lo podrán hacer los ciudadanos que apoyen candidatos independientes?

Una cosa es cierto, cuando es real la voluntad de lograr reformas trascendentes, antes de anunciarlas se amarran los apoyos. Si eso no sucede, como no sucedió, es para entretener al respetable.
Ahora que si con el anuncio de Calderón arranca una discusión que involucre a toda la sociedad y que los debates encuentren suficiente difusión en el canal del congreso, radio educación, tv UNAM, canal once y demás medios financiados con el erario, algo bueno podemos esperar.

Nos encontramos el lunes en el recreo

EN CONCRETO: La condena a México

Laura Itzel Castillo
Publicado en El Universal gráfico el 16 de diciembre de 2009

Tras la condena de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) al Estado mexicano respecto a los homicidios de Laura Berenice Ramos Monárrez, Esmeralda Herrera Monreal y Claudia Ivette González ocurridos en Ciudad Juárez en 2001, Arturo Chávez Chávez, titular de la Procuraduría General de la República, debe renunciar al cargo, pues en buena medida es responsable de la violencia que han padecido las mujeres de esa ciudad.

Aunque Chávez no tuvo vínculo directo en el proceso de las tres jóvenes, fue procurador de Justicia en Chihuahua de 1996 a 1998, durante el gobierno de Francisco Barrio Terraza, periodo en el cual desatendió la recomendación 44/98 de la CNDH y obstaculizó el ejercicio de la justicia respecto a las denuncias de asesinatos contra otras mujeres, lo que abonó en la consolidación de los feminicidios y de la impunidad que vive esa ciudad fronteriza.

En el cuerpo deliberativo de la sentencia, que consta de 167 páginas, se consigna que “… la Corte concluye que desde 1993 existe en Ciudad Juárez un aumento de homicidios de mujeres, habiendo por lo menos 264 víctimas hasta el año 2001 y 379 hasta el 2005”. Es decir, los tres crímenes referidos no se dieron de forma aislada, sino que son parte de un proceso iniciado ocho años atrás y sobre el cual Chávez fue omiso. En 1999 la relatora sobre ejecuciones extrajudiciales de la ONU visitó Ciudad Juárez, se reunió con autoridades estatales y en su informe observó que “el gobierno, al descuidar deliberadamente la protección de las vidas de los ciudadanos por razón de su sexo, había provocado una sensación de inseguridad en muchas de las mujeres de Ciudad Juárez”.


Sobre los asesinatos en Ciudad Juárez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y la propia CNDH coinciden en que Arturo Chávez Chávez cometió faltas graves durante las pesquisas, pues se dieron retrasos en la búsqueda de las mujeres que eran reportadas como desaparecidas, hubo deficiencias en la integración de las averiguaciones previas y no se ejecutaron órdenes de aprehensión contra presuntos responsables. Por si no bastara, la Corte de San José lo acusó en 1998 de obstruir la investigación.

En su sentencia, concluida desde el 16 de noviembre pero apenas dada a conocer en los días recientes, la CIDH determinó que “el Estado (mexicano) violó el deber de no discriminación contenido en el artículo 1.1 de la Convención Americana, en relación con el deber de garantía de los derechos a la vida, integridad personal y libertad personal, consagrados en los artículos 4.1, 5.1, 5.2 y 7.1 de dicho tratado, en perjuicio de Laura Berenice Ramos Monárrez, Esmeralda Herrera Monreal y Claudia Ivette González. Además, concluyó que las autoridades violaron los derechos a la vida, integridad personal y libertad personal y que hubo incumplimiento del gobierno en investigar —y con ello su deber de garantizar— los derechos a la vida, integridad personal y libertad personal, garantías consagradas en los artículos mencionados de la Convención Americana.
La Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados deberá darle seguimiento a la sentencia y demandar su cumplimiento.

lunes, 14 de diciembre de 2009

RECREO

Por J. Luis Medina Lizalde

AL PRINCIPIO

DESPUÉS NO DIGAN QUE NO SABÍAN


Tuve una reciente e impactante conversación con un presidente municipal que maldice su suerte, atemorizado al extremo que ni en un restaurante de la capital pierde el hábito de registrar con la mirada todo lo que se mueve. Me describe la incertidumbre en que tiene que desempeñar su encargo desde que los malosos se instalan en su municipio, y lo primero que hacen es darle "una paseadita" para convencerlo de que lo mejor para él es llevar la fiesta en paz.
Sé de decenas de presidentes municipales que han recibido los intimidantes mensajes para que volteen la mirada para otro lado ante los secuestros y extorsiones. Hay algunos ediles que luego luego dicen “conmigo no batallan, con una cachetada entiendo", pero hay otros que reportan lo sucedido ante quien corresponde y no pasa nada.

El miedo que acompaña a los presidentes municipales es relevante en términos políticos porque es la evidencia más palpable de que ese cargo ya es de alto riesgo.

Todo aspirante a un cargo de esa naturaleza en Zacatecas, y seguramente con más contundencia en Tamaulipas, Michoacán y muchas otras partes del país, debe ponderar lo que ahora implica meterse en estos bretes.

Para los gobernadores el riesgo existe pero en menor medida, los presupuestos "históricos" alcanzan para todo tipo de precauciones, autos blindados, guaruras y sobre todo el blindaje político que les da su status. Todavía no hay narco que coma lumbre.

QUE DIGAN QUE ARMAS PORTAN

Como de todos modos habremos de elegir presidentes municipales y gobernador, esta vez no es suficiente hurgar en lo que se sabe de los aspirantes, si son chuecos o derechos, si tienen idea de lo fregada que esta la mayoría, o cuantos parientes tienen y si estos son muy "cargados”. Ya poniéndonos exigentes, saber si los aspirantes conocen la historia del estado o son de los que piensan que Juana Gallo encabezó la toma de Zacatecas. Si tienen alguna idea de las potencialidades productivas de la entidad o dependerán de las ocurrencias de sus asesores,

Tampoco será suficiente con preguntarles a los que se dicen partidarios de la educación pública por qué mandan a sus hijos a la educación privada y a los partidarios de la educación privada porque entonces estudiaron en escuelas públicas.

Y porque si todos creen en el laicismo, hacen que los del clero se sonrojen ante tanto servilismo.
Ahora, además de lo anterior, necesario será conocer su idea de cómo lidiar con la delincuencia organizada, si esta delincuencia es victoria cultural de los hermanos Almada o algo tiene que ver con la enorme pobreza y lacerante desigualdad.

El caso es que los aspirantes a gobernarnos de todos los partidos, nunca arriesgan una idea a ese respecto.

Cierto, todavía no son los tiempos, pero los aspirantes adelantaron todo, menos las ideas.

AL ÚLTIMO
ADIÓS A UN AMIGO

Conocí a Don Jesús Sánchez en circunstancias que no propiciaban la amistad. Jefe de la policía judicial del estado en el sexenio del General Pámanes Escobedo (1974-1980), cuando el estudiantado de la UAZ vivió la más intensa y prolongada movilización de su historia a favor de causas populares.
Lo recuerdo al mando de las fuerzas policiacas que rodearon la rectoría aquel amanecer del 10 de enero de 1977, pero de esa etapa, lo que más recuerdo es el grave altercado que tuve con él cuando mi querido amigo, Simón Juárez, cayó herido de bala y el cerco policiaco que Don Jesús dirigía, nos impidió darle alcance al agresor mientras él reportaba los hechos desde un teléfono en el interior de la Cruz Roja.

Mi reclamo no tuvo consecuencias por su auto control y por la capacidad disuasiva de mi inseparable amigo Miguel Ángel Nava, al que los años convirtieron en dentista y plácido directivo de la RENATA.

Pasó el tiempo y Don Jesús y yo terminamos cultivando una relación que se volvió amistad sincera. Lo visité en reiteradas ocasiones en su Villa Flavia, y le escuché muchas historias de política. Lo admiré por hacer de su filiación priista una cuestión de honor. Encontramos la manera de mantener nuestras respectivas convicciones sin permitir que el desacuerdo afectara la amistad, siempre refrendada con un trago de tequila.

Como muchos, también lamento su muerte y me quedo con su concepto libertario de la pluralidad de ideas según el cual todo ser humano tiene el derecho de pensar como "le dé su chingada gana".
Nos encontramos el jueves en el recreo

El despertar: PRI, cambio imposible; muerte improbable

José Agustín Ortiz Pinchetti
Publicado el Domingo 13 de diciembre de 2009 en La Jornada
En el lejanísimo 1970 Cosío Villegas veía el dilema del PRI: su muerte o su transfiguración en partido moderno. Aceptaba que el viejo gran partido persistía en su vicio principal: favorecer a 9 por ciento de la población a costa del restante 91. Este rezago contrastaba con una sociedad cada vez más exigente. Por supuesto que el PRI no sólo abandonó el intento de justicia social, sino que a partir de 1985 se entregó al neoliberalismo”. No sólo persistió en beneficiar a la oligarquía de ese 9 por ciento, sino le entregó progresivamente el poder. La crisis financiera que provocó esta política obligó a Zedillo a abrir el juego y el PRI perdió.

En 2000, cuando Vicente Fox, opositor democrático, “sacó al PRI de Los Pinos”, supusimos que el tricolor tendría que transformarse o desaparecer. Pero Fox le garantizó la impunidad y siguió con sus mismas corruptelas y abusos. Ahora, apoyado en forma cada vez más cínica por Felipe Calderón, se prepara para “regresar a Los Pinos”, pero no para cambiar el rumbo, sino para compartir con su viejo enemigo, el PAN, los negocios y apoyos que le proporciona el patronazgo de la oligarquía.

Si usted lo duda, vea cómo el PRI ha defendido heroicamente los privilegios de los grandes emporios. Cómo ha volteado la espalda al sindicalismo combativo. Cómo protege las ventajas de los grupos fácticos y de sus 470 empresas, que a pesar de generar la mitad del producto interno sólo pagan 1.7 por ciento de impuestos. Ahora resulta que la “liberal” Beatriz Paredes, quien busca la alianza con la retrógrada Iglesia católica, impulsa la campaña contra la despenalización del aborto. El PRI está confiado en lo más negro y reaccionario de la sociedad política. Así, su precandidato más fuerte, Enrique Peña Nieto, se protege bajo el manto de Carlos Salinas, quien representa justamente el amarre entre los grupos de interés y la clase política. El PAN está optando por convertirse en aliado permanente del PRI con la esperanza de crear una especie de bipolaridad que les permita repartirse el poder y los negocios.

Para que esto pueda funcionar tendrán que cumplir un trámite: desmontar el único polo opositor que incluye el movimiento que encabeza AMLO y la unificación todavía precaria, pero ya clara, de los partidos de izquierda. Si esta resistencia no existiera o fracasara, el país tendería no a su recuperación, sino a acelerar su decadencia y renunciaría al futuro para regresar a un pasado que imaginábamos superado para siempre.

domingo, 13 de diciembre de 2009

RECREO


Por J. Luis Medina Lizalde
AL PRINCIPIO
AMNISTÍA INTERNACIONAL NOS HACE LA TAREA


Una noche de mayo del 2008, Villa De Cos vivió una terrorífica experiencia cuando un piquete de soldados persiguió por calles céntricas, a un grupo armado con el que entabló feroz tiroteo sin consideración alguna para los pacíficos habitantes.

La gente tiene viva la escena del cerco que tendieron los soldados, el asesinato a mansalva del joven futbolista y su novia reina de la feria, ambos menores de 18 años, acribillados por la tropa cuando se dirigían en la camioneta del muchacho a un puesto de hamburguesas.

Los adolescentes amigos de la pareja acribillada, presenciaron cuando los soldados pretendieron cubrir su trágica equivocación colocando en las manos de ambos cadáveres sendas armas de fuego para reportarlos como caídos en combate. A la bella jovencita una nueve milímetros y al popular deportista el consabido "cuerno de chivo". Con esa escena en la mente, el grupo de muchachos estuvo toda la noche tirado al piso con la bota del soldado pisándole las espaldas y bajo el amenazante cañón del rifle reglamentario.

Nueve años tenía la niña que murió a balazos mientras esperaba a su padre con el barquillo de nieve prometido. En los mismos hechos, por las mismas balas.

Entre "el cielo cruel y la tierra colorada” sólo hubo lugar para el miedo. Los preventivos de Villa De Cos se refugiaron en la casa de una de las víctimas sin saber que lo era. El padre del novio asesinado prestó el teléfono para el llamado de auxilio a un "dizque Chalico" que se negaba a acudir hasta recibir órdenes".

Luego viene la confeccionada versión que evita contar la historia como fue. Nadie informa, ni explica, ni protesta, la cobardía se hace política oficial en los tres niveles de gobierno, la comisión estatal de los derechos humanos le echa la pelotita a la nacional. Se hacen los desentendidos, los diputados, los partidos políticos, la falta de compromiso con la justicia es evidente; “meterse con el ejército esta cañón".

... UNA ACTITUD QUE HONRA AL EJÉRCITO.

Sin prensa que lo señalara con índice de fuego, sin autoridades civiles exigentes del garantías para la población civil, con comisiones de derechos humanos que están de adorno, con una clase política que nunca arriesga una opinión incomoda, el ejército pudo optar por la impunidad y no lo hizo: sometió a proceso militar a los responsables de los hechos de Villa De Cos.

Amnistía Internacional, al hacer un llamado a los ciudadanos de 150 países para que se manifiesten ante las embajadas mexicanas, está haciendo una tarea que debemos hacer nosotros. En el ejercito hay más conciencia del deber que en cualquiera otra institución, y si somos capaces de denunciar con valor y sustento los excesos de algunos de sus miembros, seremos atendidos por la institución más confiable que tenemos. Así preservamos al ejército de la degradación y desgaste al que lo somete la incompetencia de los gobiernos civiles.

Estar en contra de los excesos de algunos de sus miembros, no es estar en contra del ejército.

El camino del fascismo está empedrado de cobardes.

YA NI LA BURLA PERDONAN

Imagínese usted por un momento la enésima asamblea nacional de taxistas, choferes de transporte urbano, choferes de funcionarios y automovilistas particulares, similares y anexas aprobando por unanimidad respetar los semáforos y todas las normas de vialidad de cada una de las ciudades en donde circulen los ahí reunidos, comprometiéndose a portar su licencia de conducir y estar al corriente en el pago de la tenencia. Seguramente usted y yo pensaremos que los asambleístas no hacen ninguna gracia si tomamos en cuenta que lo que aprobaron por unanimidad, es exactamente a lo que están obligados.

Pues bien, en la última asamblea de la CONAGO, los gobernantes ahí reunidos aprobaron una resolución muy semejante, cuando se comprometen a respetar la autonomía de los órganos electorales, a impedir el uso ilegal de fondos públicos, y a asumir un rol de imparcialidad.

AL ÚLTIMO
¿TAN CHIQUITA ES LA JUSTICIA?

El misterio empieza a develarse: el ministerio público del homicidio del minero Juventino Flores, encontró elementos para proceder en contra de cuatro individuos involucrados en el enfrentamiento entre trabajadores en junio del presente, en Fresnillo. Fuentes cercanas a la averiguación nos aseguran que uno de esos cuatro presuntos responsables es Carlos Pavón, el dirigente minero que al salir de una breve estancia en prisión cambió de bando en el conflicto minero, pasando de mano derecha de Napoleón Gómez Urrutia, a líder de sus enemigos gremiales.

Nos encontramos el jueves en el recreo
luismedinalizalde@gmail.com

OAXACA: UN VIAJE AL CORAZÓN DEL MÉXICO PROFUNDO IV/ IV

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR

Periódico La Jornada
Jueves 10 de diciembre de 2009, p. 11

En julio de 2010 se celebrarán elecciones de gobernador en Oaxaca. En ese año, lleno de simbolismo, es posible terminar con 80 años de hegemonía del PRI-gobierno. Este cambio debe darse de manera pacífica y, obviamente, por la vía electoral. Pero no será fácil; como es sabido, existe un grupo político carente de ideales, sin escrúpulos ni sentido de responsabilidad. Sus ambiciones e intereses personales lo llevarán a tratar de mantenerse en el poder a costa de lo que sea y a seguir utilizando el dinero del presupuesto para traficar con la pobreza de la gente.

No en vano Ulises Ruiz ordenó a sus diputados federales aprobar aumentos de impuestos, gasolinas, diesel, gas y luz, para participar en el reparto del botín. El presupuesto de Oaxaca pasará de 34 mil millones de pesos en 2009 a 48 mil millones en 2010, 30 por ciento más. La mayor parte de este incremento será manejado por Caminos y Aeropuertos de Oaxaca (CAO), organismo que simboliza la ineficiencia y la corrupción.

De igual forma, seguramente, habrá una bolsa con mucho dinero destinado a la campaña del candidato del PRI para entregar despensas y materiales de construcción, y comprar votos; éste tendrá a su servicio a la mayoría de los medios de comunicación y se intensificará la guerra sucia. Ulises Ruiz contará con la complicidad de Enrique Peña Nieto y del PRI nacional y, desde luego, de la mafia en el poder que manda y decide en México.

Sin embargo, en Oaxaca hay condiciones inmejorables para lograr un verdadero cambio y establecer un gobierno del pueblo y para el pueblo. ¿En qué baso mi optimismo? En primer término, en que la gente tiene mucha conciencia sobre la realidad y está decidida a luchar por una transformación. Adonde quiera que fui, en todas las regiones, hasta en las comunidades más apartadas, me encontré a hombres y mujeres, jóvenes, ancianos, maestros, estudiantes, líderes sociales, jubilados, migrantes, profesionales, comerciantes, taxistas, pequeños empresarios, líderes de colonias, religiosos, ecologistas, defensores de derechos humanos y residentes en otros estados del país, con la voluntad de terminar con la pesadilla que han significado los gobiernos autoritarios e iniciar una etapa nueva en la vida pública del estado.

A las reuniones de información asistían muchas mujeres. Al principio me inquietaba su seriedad, sus rostros como de piedra, su aparente indiferencia. Llegué a pensar que estaban en desacuerdo con lo que decía, que no entendían bien o que de plano no hablaban castellano. Pero pronto comprendí que esta actitud obedece a su manera de ser y en realidad están informadas, interesadas y simpatizan con la causa de la justicia. De esto me di cuenta cuando al terminar cada acto iba a saludarlas de mano y ahí comenzaba el verdadero diálogo.

Me hablaban de sus problemas, de lo que pensaban, y entonces sonreían y era el momento en que me entregaban frutas, bolsitas de café, piloncillo, paños bordados y nos deseaban de distintas y emotivas formas, que nos fuera bien y que nunca las abandonáramos. Ese era uno de los motivos de retraso en el recorrido diario.

Visitar todos los pueblos de Oaxaca siempre implicó administrar bien el tiempo: no dejar de atender a la gente pero no tardar demasiado en cada lugar para cumplir con todos los compromisos. Aquí aprovecho para decir que en algunas partes me reclamaban porque duraba poco la visita. Recuerdo que en Santiago Yosundúa me contaron que el general Cárdenas se había bañado en el río, que había visitado su bella cascada y se había quedado a dormir.

A propósito del general, debo decir que aunque lo recuerdan en todas partes, en donde más lo quieren es en San Jorge Nuchita. Allí lo adoran, entre otras cosas, porque en los años sesenta, cuando era responsable de la Comisión del Balsas, les construyó el camino, les hizo puentes, presa, canales, escuelas, les introdujo el agua potable y la energía eléctrica. Ningún presidente de México ha tenido tanta comunicación con la gente y un amor tan profundo por el pueblo como el general Cárdenas.

El despertar del pueblo de Oaxaca tiene que ver con su innata inteligencia. Un día visité una remota comunidad cuicateca; aunque era un miércoles a mediodía y llovía a cántaros, a la asamblea asistieron como 200 indígenas. Mi grata sorpresa fue encontrar a un joven que leyó un manuscrito, citando a Oscar Wilde, y exponiendo su sentir de la siguiente manera:

“Basta ya de que el poder esté en manos de la clase privilegiada, de esa gente hipócrita que ha saqueado nuestra nación, vendiéndola al mejor postor y que siempre quiere más, endeudándonos, haciéndonos pagar algo por lo cual nunca disfrutamos, alegando que nuestro capital es insuficiente para solventar las necesidades de la nación, pero no será suficiente si los que están allá arriba, en el poder, cobran sueldos fuera de lo común, derrochan todo lo que pueden en lujos innecesarios, y es el colmo porque todavía hay que pagarles a los que ya no están como los ex presidentes de la República.

“Y aún tienen el descaro de decir que no les alcanza. Si a ellos no les alcanza, no se preguntarán entonces cómo vive un obrero, un peón, un campesino, otros que sumamos la mayoría, que día a día tenemos que luchar para medio comer, medio vivir y medio educar a nuestros hijos que asisten a escuelas públicas con baja infraestructura, a hospitales y a otras instituciones públicas tan deficientes”.

Este joven, que luego supe que había estudiado la preparatoria en Oaxaca y que para poder hacerlo tuvo que trabajar de peón de albañil, con mucha claridad propuso: “Generemos objetivos comunes, reinventemos formas de definición democrática y pongámoslas en práctica pero, sobre todo, seamos fieles a nuestros ideales. Yo creo que es momento de que esto ya termine, y que al final, sólo sea un vago recuerdo de un mal sueño”.

Así como él, hay mucha gente inteligente, comprometida y sensible. No voy decir sus nombres ni el de las comunidades en que viven porque sería inapropiado, pero tengo presentes sus anhelos. En Oaxaca existen numerosas organizaciones sociales y radios comunitarias que defienden sinceramente los recursos naturales, la cultura y los derechos humanos. Hay importantes asociaciones de productores y destacan las que se dedican a la comercialización del café. Conocí pastores, sacerdotes y religiosas que están contra las injusticias y a favor de los pobres, como las monjas que me encontré en Zaniza, quienes viven y trabajan ahí para la gente desde hace 30 años.

La mejor organización popular de Oaxaca es la de los maestros. Se trata de la sección sindical más democrática y de mayor dimensión social del país. Por eso, han sido muy golpeados y han estado sometidos a una intensa campaña de desprestigio. Pero me consta que trabajan con responsabilidad y están vinculados a las comunidades. En todos los lugares a los que fui había clases en días laborables: en las vísperas del 20 de noviembre, los encontré por la tarde y noche reunidos con padres de familia y estudiantes, haciendo arreglos y preparando los festejos y el desfile conmemorativo.

En mi gira por los 570 municipios de Oaxaca siempre me acompañaron los senadores Salomón Jara Cruz y Gabino Cué Monteagudo, no así otros dirigentes. Salomón Jara ha tenido la sensatez de no dejarse cautivar por el poder, como sucede con otros que al llegar a un cargo ya están pensando en merecerlo todo. Pasó la prueba, nada sencilla, de declinar a ser candidato a la gubernatura para apoyar a quien está mejor posicionado.

El caso de Gabino Cué es también muy interesante. Aunque proviene de una familia acomodada de la ciudad de Oaxaca y estudió en una universidad privada, tiene mucha sensibilidad social. Es un candidato idóneo para la gubernatura de Oaxaca porque reúne dos cualidades básicas: representa tranquilidad para las clases medias que suelen ser asustadizas y susceptibles de manipulación ante las campañas mediáticas de satanización o de violencia y, al mismo tiempo, cuenta con la confianza de los pobres que son la mayoría en el estado.

Por todo ello, considero que es posible el triunfo en las elecciones del año próximo. Desde luego, es indispensable convocar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad para consumar esta gesta cívica y poner mucha atención en la defensa del voto, teniendo en cuenta que en 2004 inventaron 80 mil sufragios para imponer a Ulises Ruiz. La trayectoria de este personaje lo dice todo: su carrera la ha dedicado a realizar fraudes electorales por todo México.

A pesar de las grandes dificultades que habrá que enfrentar, mi pronóstico es que triunfará la democracia en Oaxaca. Su pueblo está decidido a establecer un gobierno de mujeres y hombres honrados y de buenos sentimientos, que no tenga como objetivo la venganza, sino la justicia. Asimismo, considero que es indispensable aplicar un programa para impulsar las actividades productivas porque hay mucho potencial para aumentar la producción y crear empleos. Por ejemplo, es inaceptable que, debido al abandono gubernamental, en los municipios de Santa María y San Miguel Chimalapa –de sólo 10 mil habitantes y con 580 mil hectáreas de tierras de primera, susceptibles de ser utilizadas para la agricultura de ciclo corto, para la ganadería y, sobre todo, para la producción de árboles maderables como el cedro y otras especies–, los jóvenes estén emigrando a Estados Unidos en busca de trabajo.

Es necesario apoyar a los productores de café, a las mujeres y los hombres que se dedican al tejido de la palma; fortalecer la economía de autoconsumo, entre otras acciones, con pequeñas obras para retener el agua y enfrentar las sequías, cada vez más frecuentes; fomentar el desarrollo forestal sustentable y proponerse como reto pavimentar en el sexenio los 290 caminos de terracerías que conducen a las cabeceras municipales. Esto parecería inalcanzable pero, al mismo tiempo, es una gran oportunidad para crear miles de empleos, abriendo frentes de trabajo por todos lados para construir seis mil kilómetros de concreto hidráulico, haciendo a un lado lo más que se pueda el uso de maquinaria, para emplear intensivamente la mano de obra. Claro está que para ello es indispensable una buena organización y un gran acuerdo con los gobiernos municipales a fin de sumar esfuerzos y recursos.

Hay que construir una verdadera alianza por la educación entre el gobierno y el magisterio, que contemple mejorar la calidad de la enseñanza, el respeto a las culturas indígenas y la aplicación de un programa de desayunos escolares y de becas para asegurar que ningún joven se quede sin la oportunidad de estudiar por falta de recursos económicos. De igual forma, hay que garantizar el derecho a la salud con atención médica permanente, no sólo de lunes a viernes, con medicamentos suficientes y gratuitos, y construir hospitales en las regiones más distantes. El programa de adultos mayores debe beneficiar a todos y apoyar sin restricciones a los discapacitados pobres del estado.

Asimismo, hay que aplicar una política de fomento a la cultura, el arte y las artesanías en especial, apoyando a los creadores en la comercialización de sus obras y productos. Y fortalecer la extraordinaria tradición de las bandas de música, con escuelas, maestros e instrumentos.

Un gobierno verdaderamente democrático debe atender los conflictos agrarios para evitar enfrentamientos y dar tranquilidad a la gente; también tiene que ponerse del lado del pueblo y defender los recursos naturales y los bienes de las comunidades, ante el acecho de empresas depredadoras en todo sentido, tanto nacionales como extranjeras.

Termino este relato no sin nostalgia. Tuve el privilegio de vivir esta gran experiencia. Siempre recordaré Oaxaca, sus hermosos paisajes, sus zonas arqueológicas y conventos. Cómo olvidar los majestuosos sabinos que son como las ceibas de mi tierra. Sus manantiales, cascadas y lugares tan bellos como San Juan Ozolotepec. O las tlayudas, el pan de Santo Domingo Tomaltepec y de Talea de Castro, el café de Pluma Hidalgo, los alebrijes de Tilcajete, el mezcal tradicional de San Juan del Río y Zoochila, el tejacate de San Andrés Huayapam y no le sigo para no herir susceptibilidades porque en todas partes hay cosas excepcionales pero, sobre todo, lo subrayo, el oaxaqueño es un pueblo con alma colectiva y una inmensa bondad.

OAXACA: UN VIAJE AL CORAZÓN DEL MÉXICO PROFUNDO III/ IV

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR

Periódico La Jornada
Miércoles 9 de diciembre de 2009, p. 11

El caso de Oaxaca es muy ilustrativo de la crisis política nacional; de cómo existe un divorcio entre los valores, los sentimientos y las necesidades del pueblo y los intereses de la llamada clase gobernante. El pueblo oaxaqueño es extraordinario, pero padece de un gobierno mediocre, autoritario y corrupto. Es un pueblo de primera con un gobierno de quinta.

Este mal viene de lejos pero, en los últimos tiempos, los gobernantes de Oaxaca han involucionado hasta degenerar en la persona de Ulises Ruiz, el más déspota y mendaz de todos. El desprecio de este gobernante a su pueblo ofende la memoria de oaxaqueños ilustres como Benito Juárez, el mejor presidente de México, o de Ricardo Flores Magón, el luchador social más culto e íntegro en la historia de nuestro país. Ulises convirtió el palacio de gobierno, donde despachó Juárez, en salón de fiestas (se alquila para bodas de gente pudiente del país). Y tengo documentado que nunca ha ido a 368 de los 570 municipios que hay en la entidad.

El poder en Oaxaca no se ejerce en beneficio del pueblo, se usa para imponer una política de despojo y mantener un régimen de opresión. No hay planeación ni programa de desarrollo. El gobierno no apoya a indígenas ni a campesinos. Nada hace por los productores de granos básicos, agave, café, piña, cítricos y ganado. Tampoco ayuda a migrantes, pescadores, músicos, artesanos, comerciantes ni a pequeños y medianos empresarios. No hay ninguna acción en beneficio de los pobres, excepto la entrega de despensas y materiales de construcción en temporada electoral.

Oaxaca es ejemplo de lo que sucede en casi todos los estados del país. En apariencia, hay división y equilibrio entre los tres poderes constitucionales pero en la práctica los titulares de los ejecutivos locales actúan como caciques o señores feudales. El gobernador concentra todos los poderes: el Legislativo y el Judicial están completamente subordinados. Ulises Ruiz, con el aval del Congreso local y apoyado en sus delegados regionales de gobierno, pone y quita a las autoridades municipales.

A pesar de la resistencia de los pueblos, nombra administradores que malusan el presupuesto municipal. Actualmente, por esta causa, hay conflictos en Santa María Ozolotepec, San Pedro Jocotipac, Santa María Temascaltepec, Santa Catarina Mechoacán, San Luis Amatlán y Candelaria Loxicha, entre otros.

El presupuesto estatal se maneja en forma patrimonialista. Se usa para comprar conciencias, lealtades y votos. Todo está enfocado a la realización de obras públicas porque ésta es la fuente principal de la corrupción. Un grupo reducido de compañías vinculadas a los funcionarios acapara los contratos con todo lo que ello implica: sobornos, ineficiencias y construcciones de mala calidad. El caso más emblemático es el desastre en la pavimentación de caminos.

Existe un organismo estatal, Caminos y Aeropuertos de Oaxaca (CAO), que maneja fondos federales de manera irregular, con la complicidad de la Comisión Nacional para Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Cuando las autoridades de usos y costumbres solicitan que les entreguen el presupuesto asignado para ese fin, los funcionarios estatales les niegan los recursos, pretextando que no tienen capacidad técnica y operativa, como si los herederos de los constructores de Monte Albán o Mitla o de quienes levantaron los grandes conventos dominicos en la Colonia y que actualmente están considerados como los mejores trabajadores del mundo, no pudieran hacer un simple camino.

En todas partes se quejan de desviaciones de fondos, de obras no iniciadas o inconclusas, de costos inflados y de caminos recién asfaltados que ya se están destruyendo. Ejemplos: en Tlacotepec Plumas desde hace cuatro años el pueblo entregó la parte que le correspondía para la pavimentación de la carretera, pero ésta sólo ha llegado a Concepción Buenavista. En San Juan Teitipac se tendió el pavimento hace apenas cuatro años y ahora ya es de nuevo terracería. Lo mismo sucedió en Ixtlahuaca y en Santa Cruz Itundujia. El presupuesto del camino de Peñasco a San Juan Mixtepec se aprobó desde 2006 en beneficio de seis municipios; lo iniciaron, sí, pero el pequeño tramo que hicieron ya no sirve. En Guevea de Humbolt han transcurrido 10 años gastando con cargo al camino y éste sigue en pésimas condiciones.

En San Vicente Lachixio llevan tres años y no hay para cuando terminen. Lo mismo han tardado en Santiago Ixtayutla: con un presupuesto de 70 millones de pesos, el avance es poco y el trabajo de mala calidad. La pavimentación del camino que conecta a Villa Alta, en la Sierra Norte, con Villa Díaz Ordaz –así llamada en honor a un liberal y no al ex presidente poblano–, se inició a finales del gobierno de Diódoro Carrasco, lo continuó el de Murat y ahora el de Ulises; entre los tres, a la fecha han gastado 160 millones de pesos en “hacerlo” y está inservible. En la carretera de Oaxaca a Pochutla, en la Sierra Sur, hay un letrero que dice: “El gobierno del estado moderniza camino La Venta-San Francisco Ozolotepec”, pero no es cierto, no hay nada.

Como una muestra del proceder de Ulises Ruiz, basta ver su actuación en el conflicto agrario entre Teojomulco y Texmelucan: el primero entregó 6 mil hectáreas al segundo a cambio de una indemnización de 93 millones de pesos, pagada por la secretaría de la Reforma Agraria, y de 100 millones para obras públicas, aportados por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; asimismo, el gobierno del estado se comprometió, por escrito, a contribuir con 40 millones adicionales. Sin embargo, los 100 millones de pesos de la CDI pasaron a un fideicomiso presidido por Ulises Ruiz, quien dispuso de 40 millones para obras de mala calidad, algunas de las cuales quedaron inconclusas. Esto obligó a la comunidad de Teojomulco a emprender un juicio y a movilizarse para recuperar los 60 millones restantes, que luego de muchas protestas le fueron entregados al gobierno municipal. Pero de los 40 millones que supuestamente pondría el gobierno del estado, el pueblo sólo ha recibido la mitad.

En Oaxaca impera la corrupción. En julio de 2008, la revista Proceso documentó y dio a conocer que la esposa (accionista mayoritaria), la mamá y una tía de Ulises Ruiz tienen un hospital de especialidades en el Distrito Federal, valuado en mil 500 millones de pesos. El reportaje describe: “Localizado en la delegación Coyoacán, al sur de la ciudad de México, compite con los hospitales más modernos. A él se puede llegar por tierra o por aire, pues cuenta con helipuerto… En su sitio electrónico, los directivos del nosocomio –inaugurado el 31 de mayo de 2007– lo promueven como ‘lo mejor para la mujer’ y destacan que se especializa en la prevención y tratamiento de cualquier ‘amenaza’ a la salud femenina. Oaxaca es el estado que registra el mayor índice de pobreza extrema en el país y ni siquiera cuenta con una clínica para la mujer. Además, tiene el mayor índice de mortalidad femenina a nivel nacional. Según la secretaría de Salud de la entidad, en los últimos cinco años murieron por lo menos 312 mujeres debido a complicaciones durante el embarazo, el parto y el puerperio”.

Además de esta corrupción que daña a los más desposeídos, en Oaxaca los principales violadores de los derechos humanos son el gobernador del estado y su camarilla. Existe una red de gente desalmada, dirigida por funcionarios estrechamente vinculados a Ulises Ruiz. La mayoría de ellos, después de haber ocupado cargos en el estado, como muestra de su impunidad, han pasado a ser diputados federales. Tal es el caso de Jorge Franco Vargas, ex secretario general de Gobierno durante el conflicto con la APPO; de Heliodoro Díaz Escárraga, quien sustituyó al anterior.

A este grupo también pertenece el tres veces diputado federal, Elpidio Desiderio Concha Arellano, responsable del linchamiento en el cual perdió la vida el profesor Serafín García Contreras, el 27 de julio de 2004, en el Puente de Fierro, cerca de Huautla de Jiménez. Otro es Eviel Pérez Magaña, secretario de Obras Públicas de 2004 a 2008, hoy coordinador de los legisladores oaxaqueños en el Congreso y hombre de toda la confianza del gobernador.

La responsabilidad de Ulises Ruiz y de este grupo en los asesinatos de más de 20 maestros y simpatizantes de la APPO ha sido reconocida hasta por los indolentes ministros de la Suprema Corte. Pero no sólo se han dado estos lamentables casos. Hay muchos otros. Tengo testimonios de algunos más. El 6 de abril de 2009, en Jicayán, fue cobardemente asesinada Beatriz López Leyva, coordinadora del Gobierno Legítimo, por denunciar la corrupción del presidente municipal. En San Pedro Totolapa, como consecuencia del conflicto magisterial entre la sección 22 y la 59, protegida por Ulises Ruiz, fue asesinado el 12 de mayo Leonor Ortiz Barriga, presidente de la sociedad de padres de familia. También en Jicayán, por la misma causa, el 28 de agosto ultimaron al maestro Artemio Norberto Camacho Sarabia.

Los pobladores de San Pablo Coatlán viven aterrorizados: el palacio municipal está tomado por gente armada al servicio del alcalde impuesto desde Oaxaca. Allí, el 7 de mayo de 2008 hirieron de gravedad a Sergio Contreras –quien falleció el 12 de marzo de este año–; luego, el 26 de septiembre del año pasado, asesinaron a su hijo, Rosalino Contreras Martínez, y el 29 de junio de 2009, al síndico municipal, Claudio Martínez Juárez.

En Santa María Ozolotepec, en la región chatina, me relataron: el 5 de enero de 2006 fue encarcelado el profesor Jaime Loeza Juárez; el 8 de marzo, en plena celebración por el Día Internacional de la Mujer, la policía detuvo a siete ciudadanos de diferentes pueblos; en julio de ese mismo año, fue torturado Alejandro Salinas Cortés, representante de bienes comunales. En diciembre de 2007 fueron torturados y encarcelados en Huatulco, el profesor Lorenzo Salinas Mendoza, ex presidente municipal, y Alejandro Salinas Cortés; ambos acusados de portación de armas de uso exclusivo del Ejército; en ese mismo mes, desapareció Lauro Juárez, regidor de Hacienda, cuando participaba en una manifestación en el cerro del Vidrio, en el crucero a Juquila; hasta hoy se desconoce su paradero. El 30 de abril de 2008 fueron detenidos ocho indígenas a quienes se les imputan delitos del fuero común y federal. Después de dos meses, siete salieron bajo fianza; sin embargo, Alejandro Salinas permanece en prisión en Juquila.

En Santo Domingo Ixcatlán, en abril del año pasado, el presidente municipal ordenó asesinar a tres miembros de la comunidad. La ejecución se llevó a cabo de manera brutal: destrozaron y quemaron los cuerpos. Me enseñaron unas fotos horrendas. El presidente municipal está en la cárcel con tres o cuatro personas más. Sin embargo, los familiares de las víctimas temen que sean liberados porque el alcalde está vinculado con Ulises Ruiz, a quien ayudó durante la represión a los maestros en 2006. Además, señalan que otros responsables andan libres y desafiantes.

En Santiago Xanica, un niño de 12 años, con ropa limpia y bien peinado, antes de acudir al catecismo leyó un escrito enviado por su padre desde el módulo de máxima seguridad del reclusorio de Miahuatlán, donde permanece cautivo con otros dos indígenas más, acusado de secuestro, lesiones calificadas y homicidio. Además de afirmar que los delitos les fueron fabricados, Abraham Ramírez Vázquez sostiene:

“Por más dura que han sido las circunstancias, no he claudicado en mi lucha. Nosotros, que formamos parte del Comité por la Defensa de los Derechos Indígenas, hemos venido emprendiendo una larga lucha en defensa de nuestra autonomía, nuestra cultura, nuestras lenguas, nuestros recursos naturales. Los pueblos marginados de Oaxaca esperan de ustedes palabras de lealtad, verdad, seriedad, ética; ya no más mentiras, promesas que se las lleva el viento. Nuestro estado necesita un verdadero cambio, ya no más un estado bárbaro en donde el poder mata, asesina, secuestra y desaparece a sus ciudadanos y no pasa nada. Ya no más asesinos, tiranos, usurpadores como Ulises Ruiz”.

OAXACA: UN VIAJE AL CORAZÓN DEL MÉXICO PROFUNDO II/ IV

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR

Periódico La Jornada
Martes 8 de diciembre de 2009, p. 11

El pueblo de Oaxaca ha podido sobrevivir por su cultura. De ella emanan su mística de trabajo, su talento y sus fuertes relaciones familiares y comunitarias. Les ayuda su vinculación con la tierra y el mantener una economía de autoconsumo, sustentada en la producción de maíz, frijol y aves de corral, así como el cultivo del café, el aprovechamiento de los bosques, el tejido del petate y del sombrero, las artesanías y otras actividades. En las ciudades del país, en los campos agrícolas del norte y en el extranjero, es muy apreciada su creatividad y su fuerza trabajo. En Estados Unidos los mixtecos se han ganado a pulso la fama de ser de los mejores obreros del mundo.

El oaxaqueño es un pueblo ejemplar; a pesar de la aridez y lo abrupto de su territorio, de la falta de empleos y del abandono gubernamental, se ha abierto paso y salido adelante, enfrentando todo tipo de adversidades. En sus comunidades lo que existe lo han hecho ellos mismos. Todo lo que uno ve al llegar a un pueblo (las calles, la plaza, el templo, el palacio municipal, las infaltables canchas de básquetbol) se ha construido con el esfuerzo de la gente; es fruto de la cooperación y del tequio.

La ayuda del gobierno estatal es prácticamente nula y los apoyos federales son muy escasos. Por ejemplo, en la ciudad de México todos los adultos mayores de 68 años tienen derecho a una pensión de 822 pesos mensuales, con un presupuesto de 4 mil 225 millones de pesos, mientras en Oaxaca, el programa de 70 y más no es universal y sólo garantiza 500 pesos al mes a quienes viven en poblaciones de menos de 30 mil habitantes, con una inversión anual de alrededor de mil millones de pesos.

Por el abandono del gobierno, Oaxaca es el estado con más pobreza y marginación en el país. Y en estos tiempos lo están resintiendo más. Partamos del hecho de que la gente tiene tres fuentes fundamentales para el sustento: la economía de autoconsumo, los apoyos gubernamentales y el dinero que proviene de la migración.

En el primer caso, lo principal es el cultivo del maíz. Esta bendita planta es lo que asegura que no falten los alimentos básicos, entre otros, la tortilla que se complementa con frijol, chile, nopal y permite paliar el hambre. Sin embargo este año, por el retraso de las lluvias, se perdieron las cosechas y han tenido que comprar el maíz.

La ayuda con recursos públicos para enfrentar la pobreza se limita al Programa Oportunidades –apoyo alimentario, energético y educativo– y al de adultos mayores, con una inversión global de 4 mil 157 millones de pesos. En general, las familias beneficiadas obtienen alrededor de 20 pesos diarios. Por último, la tercera fuente de ingresos son las remesas que en 2009 han disminuido alrededor de 18 por ciento, debido a la crisis económica en Estados Unidos y en nuestro país. El año pasado, por este concepto se recibieron en Oaxaca mil 456 millones de dólares y en el actual se estima que apenas se obtendrán mil 194 millones de dólares. Es decir, 262 millones de dólares menos, el equivalente a todo lo que se destina al Programa Oportunidades. A esta difícil situación habría que agregar la carestía de la vida provocada por los aumentos en los precios del maíz, frijol, arroz, aceite, azúcar y otros artículos de primera necesidad.

En mis recorridos pude constatar de cerca esta amarga realidad. Me partió el alma ver a hombres llorando cuando me expresaban la difícil situación que padecen y el abandono en que se encuentran. Todavía tengo fija la imagen de una mujer en San Miguel Huautla, en la Mixteca que, con esa serenidad escrupulosa de la gente que vive en la pobreza, me dijo que se le mueren sus manos de tanto tejer sombrero para sólo recibir 5 pesos diarios. Y de otra mujer zapoteca, morena, seria, con un marido inválido, en San Juan Lachigalla, que me encaró con firmeza cuestionándome que cómo le hacían si no cosecharon nada por la falta de lluvia y no tenían qué comer. Me dejó pensando largo tiempo y sólo alcancé a decir en mis adentros que precisamente ésta es la razón principal de nuestra lucha.

Es tanta la marginación de Oaxaca que hay pueblos que no cuentan con servicio telefónico. En el 95 por ciento del territorio de Oaxaca no hay cobertura para celular. Es el estado del país donde más me han pedido ayuda para gestionar la instalación de teléfonos públicos y domiciliarios. Por eso, desde San Miguel Piedras hice un llamado con este propósito a Carlos Slim, dueño de Telmex.

Si es impresionante el hecho de que en sólo 5 por ciento del estado funcionen los celulares, asombra aún más el mal estado de los caminos. Un dato: de los 570 municipios de Oaxaca, 290 no tienen camino pavimentado a sus cabeceras municipales. Me tocó transitar por terracerías donde se va a vuelta de rueda. Por ejemplo, para llegar a Amoltepec, que está a 350 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, hicimos nueve horas de viaje.

En materia de salud también la constante es el abandono. Hay municipios sin médico y aunque en las cabeceras haya clínicas de primer nivel, los médicos sólo trabajan de lunes a viernes y en todas partes se carece de medicamentos. Escuché en distintas regiones la queja de que, por los malos caminos, los enfermos mueren cuando son trasladados a un hospital. Por ejemplo, en Choapam denunciaron que el hospital más cercano está a 5 horas de distancia, en Tlacolula. Es notoria falta de atención médica a niños con desnutrición y a mucha gente con padecimientos generados por la pobreza y enfermedades crónico-degenerativas como insuficiencias renales, diabetes y otras, que requieren medicamentos y tratamientos permanentes. También es triste constatar el desamparo en que se encuentran niños y adultos que padecen de alguna discapacidad y no cuentan con ningún tipo de apoyo. Aquí hago un paréntesis para señalar que hay un buen número de médicos jóvenes, mujeres y hombres, con sensibilidad social. Me los encontré en municipios muy apartados y ante la falta de infraestructura, equipo y medicinas, hacen lo que pueden con mucha entrega.

En cuanto a la educación, a pesar del esfuerzo de alumnos y maestros, es notable el rezago. Las escuelas están abandonadas, con techos en malas condiciones, faltan pizarrones, mesa-bancos, hay aulas construidas con materiales precarios. Y lo más lamentable es que muchos niños y adolescentes caminan hasta dos horas para asistir a la escuela y casi todos llegan sin desayunar.

Hay infinidad de escuelas comunitarias en pequeñas localidades donde uno o dos maestros imparten los seis grados. En San Francisco Huehuetlán, en la sierra Mazateca, la maestra de la telesecundaria me contó que al inicio del curso tenía 40 alumnos de tercer grado y calculaba que apenas 20 terminarían porque muchos abandonan la escuela para ayudar a sus padres en el campo e, inclusive, algunos emigran desde esa edad. En San Juan Tepanzacoalco, agencia del municipio de San Pedro Yaneri, en la Sierra Juárez, de 20 estudiantes que egresan de la secundaria, sólo dos continúan sus estudios de bachillerato porque la prepa está en Ixtlán, a cinco horas en camioneta de tres toneladas. Y así es en todas partes. Sin embargo, también debo decir que muchos estudiantes de familias muy pobres están estudiando becados en Chapingo, una universidad que, precisamente por eso, es admirable y ejemplar.

También hay muchos problemas agrarios, sobre todo por disputas de límites entre comunidades, que han sido desatendidos e incluso provocados, tanto por las autoridades estatales como por la secretaría de la Reforma Agraria. En varios de ellos han perdido la vida muchos campesinos. Uno de los conflictos más graves es el que tiene Amoltepec con otros municipios vecinos. Ahí han muerto personas de distintos pueblos sin que intervenga ninguna autoridad para conciliar y buscar acuerdos. Lo contrario ocurrió entre Teojomulco y Texmelucan donde, básicamente, por la voluntad de la gente, en 2005 se logró la solución de un litigio agrario de 80 años, que había dejado un saldo de 450 muertos de ambos lados. En la asamblea que tuvimos en Teojomulco, felicité a los habitantes de esos pueblos por su disposición a aceptar un arreglo que los libró de seguir viviendo en un ambiente de violencia. El presidente municipal de Teojomulco fue uno de los principales promotores, a pesar de que le asesinaron a su hermano y a otros familiares. De modo que hasta en estos casos tan complejos se pueden encontrar soluciones pacíficas.

Además de la desatención, de la pobreza y de la marginación, los pueblos de Oaxaca son víctimas de fraudes y todo el tiempo tienen que estar defendiendo sus tierras y sus recursos naturales. Es doloroso saber que el dinero logrado con el trabajo de migrantes es arrebatado por dueños de cajas de ahorro que, de la noche a la mañana, desaparecen sin ninguna posibilidad de que se haga justicia. Este problema me lo plantearon, sobre todo, en la mixteca, en Santa Cruz Nundaco y en Santos Reyes Tepejillo.

A ello debe sumarse el acecho constante de empresas nacionales y extranjeras que buscan explotar minerales y construir presas, despojando a las comunidades, destruyendo el territorio y dañando el medio ambiente. En muchas partes, los pobladores desconocen que a partir de las reformas al artículo 27 Constitucional y a la Ley Minera, impulsadas por Salinas y por Fox, se han concesionado a particulares 25 millones de hectáreas del territorio nacional para la explotación en especial del oro, la plata y el cobre. En el caso de Oaxaca se han entregado 335 concesiones a particulares para enajenar un millón 191 mil hectáreas, es decir, 12 por ciento del territorio del estado.

Como es obvio, al llevarse a la práctica esta política privatizadora, de pillaje, se originan graves conflictos entre las empresas mineras y los dueños originarios de las tierras ejidales y comunales. En muchos pueblos de Oaxaca ya se están padeciendo presiones para consumar el despojo de estos recursos naturales del pueblo y de la nación. Y como en otras partes, el gobierno estatal se ha puesto abiertamente del lado de las empresas extranjeras, forzando, amenazando, chantajeando e, inclusive, reprimiendo las manifestaciones de inconformidad. Por ejemplo, en Zaniza quieren explotar un mineral en contra de la voluntad de la comunidad. Y por casualidad, desde hace tres meses no hay médico y el centro de salud está cerrado. En San José del Progreso, donde empresas canadienses están operando, en mayo pasado, los pobladores fueron reprimidos con brutalidad por la policía del estado. Este mismo ambiente de tensión se percibe en los municipios de Tututepec, Zenzontepec, Ixtayutla y Tataltepec de Valdés, en la sierra Sur, porque se pretende construir en el río Verde, con inversión extranjera, la presa Paso de la Reina. En esta zona hay un movimiento de varios pueblos decididos a no permitir que se inunden sus tierras y desaparezcan sus comunidades.

En suma, los pueblos de Oaxaca están viviendo uno de los tiempos más difíciles de su historia milenaria. Padecen de pobreza, abandono, marginación y despojo de sus bienes y recursos naturales. Y sin embargo, por su cultura e inquebrantable resistencia, mientras dure el mundo, nunca perderán su gloria y su grandeza.