domingo, 3 de enero de 2010

RECREO

Por J. Luis Medina Lizalde

AL PRINCIPIO
AÑO NUEVO ACTITUD NUEVA

Ayer la nota principal del Universal da cuenta de un documento de la agencia antidrogas de los Estados Unidos, (DEA por sus siglas en ingles). Dicho texto alerta al gobierno mexicano asegurando que el crimen organizado prepara una acción espectacular en contra de instalaciones federales, militares y policiacas que puede incluir blancos civiles como "puentes y supermercados". En la lista de entidades donde pueden producirse las acciones criminales se incluye Zacatecas, siendo la primera vez, hasta donde mi memoria alcanza, que nuestro estado figura en un documento de esta relevancia.

Ojalá que la alerta de la DEA frustre los planes criminales, pero eso debe motivarnos a tomar en serio la grave amenaza que nos envuelve y activarnos antes que la situación empeore, en la construcción colectiva de una respuesta integral cuyos ingredientes son, en mi opinión:

La cohesión social, el cierre de filas entre las distintas fuerzas políticas, el reconocimiento de que el modelo económico parió la situación social que vivimos y que sin empleos, y con los precios por las nubes, la estabilidad no se recupera, el honesto reconocimiento de la realidad.etc.

Pero todo eso reclama otra actitud de la autoridad.

POLICIAS A LA INTEMPERIE

El 28 de diciembre se cumplieron dos años de la masacre de policías en Jerez, cuando trasladaban detenidos capturados en frustrado secuestro e inicialmente alojados en la prisión distrital de Tlaltenango. Nada se sabe desde entonces de la identidad de los asesinos ni del por qué de su saña, tampoco hay explicación alguna de su altanero desafío al merodear esa noche las inmediaciones de la onceava zona militar en Guadalupe Zacatecas, ni de las razones por las cuales no se les hizo frente prefiriendo un operativo espectacular en la ciudad de Zacatecas, que lo único que provocó aquella noche, fue pánico en la población capitalina.

Desde entonces han ocurrido sucesos igualmente impactantes en diversos rumbos. Los cuerpos policiacos siguen tan inermes como los caídos en Jerez, carecen de armamento, de vehículos, de mandos idóneos.

En sus filas hay diabéticos, hipertensos, obesos, los policías no saben si tenerle más miedo a los malosos, a los infames arraigos en masa o a las no menos infames procesos judiciales como los que padecen los ex custodios. Su gobierno los abandona aunque los sepa inocentes.

A los policías desaparecidos nadie los busca, ni sus propios compañeros, así pasó con el que inició la cuenta trágica, Cenobio Puente, sustraído a plena luz del día de sus propias oficinas, así pasa con todos los demás, incluyendo al oficial de la policía estatal preventiva que recién corrió la misma suerte. Tampoco se nota apuro por esclarecer el asesinato del jefe policiaco de Villanueva, ocurrido en un contexto de movilización ciudadana en reclamo de seguridad.

Cuidar a los que tienen la misión de cuidarnos, es un imperativo más que elocuente si advertimos que el jefe de la policía ministerial, repuesto del atentado sufrido, no encontró mejor protección que la de salir del país, sin que nadie se tomara el trabajo de informar, y manteniendo acéfala la más importante corporación policiaca de la entidad.

LOS SANTOS LAICOS

Este 28 de diciembre queda de manifiesto la patética indefensión en que nos dejan las autoridades cuando como única manera de rememorar la masacre de Jerez, se conforman con ir a misa.

El abandono del lenguaje de la laicidad no empezó en este gobierno pero nunca como ahora se han mezclado los signos de creencias religiosas con la función pública. Sobran las anécdotas al respecto, por cierto consignadas en boletines oficiales.

Los discursos del secretario de seguridad pública y del procurador, no han hecho mella en los criminales que sentaron sus reales en la entidad. A la mejor sus oraciones sí nos protegen.

La falla es colectiva, ningún partido político puede presentar buenas cuentas, al respecto, la rectificación también deberá ser colectiva, pero los que decidan ocupar cargos públicos deberán tener la decencia de pensar antes si pueden ofrecernos algo más que sus oraciones, porque de no ser así, me temo que Dios no les presta mucha atención.

AL ÚLTIMO
PESE A TODO EL OPTIMISMO

Ojalá que durante el 2010 los zacatecanos construyamos entre todos un entorno más habitable, con más justicia social y con el respeto debido a las diversas maneras de interpretar la realidad que nos distingue.

Mando por este conducto a todos los lectores un abrazo de oso como buen augurio de año nuevo

Nos encontramos el lunes en el recreo