domingo, 16 de mayo de 2010

RECREO: Absurda intromisión

AL PRINCIPIO

ABSURDA INTROMISIÓN

El mismo día que el ejército desmantela en Higueras, Nuevo León, un campamento de entrenamiento de sicarios y decomisa un impresionante arsenal que incluye armas anti tanque y antiaéreas, en Zacatecas la procuraduría del estado decomisa catorce vehículos que según el testimonio del dueño de la bodega que servía de almacén, son parte de los cuarenta autos proporcionados por el gobierno de Nuevo León a la campaña del PRI.

Me imagino que los ciudadanos de Nuevo León preferirían que su gobernante se concentrara en sus tareas, sobre todo en la de darles seguridad.

Para justificar la operación que puso al descubierto esta circunstancia, las autoridades recurrieron a la denuncia ciudadana relacionada con autos robados, pero lo más probable es que estemos ante una operación "fuera máscaras". El gobierno del estado distraído en cuidarse de la intromisión, y el gobierno entrometido descuidando la casa… y el país que se hunda.

LO QUE HACEN UNOS HACEN LOS OTROS

La delincuencial utilización de recursos públicos de entidades federativas gobernadas por un partido en entidades gobernadas por otro, empezó en la década de los noventa del siglo pasado y desde entonces hemos vivido capítulos como este que demuestran que segmentos del PRI, del PAN y el PRD, comparten el mismo patrón de comportamiento político desde que transitamos de la era del partido prácticamente único (Salinas dixit) a la desdibujada partidocracia en que devino la prostituida alternancia.

Los panistas casi institucionalizan el programa de intromisión en otros estados financiada con fondos públicos mediante el programa denominado "AVE AZUL”. Recuerdo la denuncia de los priistas del estado de Guerrero, al inicio del sexenio de Amalia en torno al uso de un avión de uso oficial del gobierno del estado de Zacatecas por la licenciada Claudia Corichi en el proceso electoral de Guerrero, el escándalo político fue enfrentado mediante el expediente de que Miguel Alonso declarara que él era el usuario del avión por un asunto de turismo. ¡Vaya ironías de la política!

Vemos en esta clase de episodios deslindes, desmentidos, pero no una investigación confiable que culmine con la aplicación de la ley. Los enconos abajo contrastan con la confraternización de las cúpulas partidarias, que saben que en ese juego todo es fingido, hasta el enojo. Abajo quedan fragmentos ciudadanos enfrentados entre sí que en su rabia no atinan a unir esfuerzos contra los politicos que tienen a México como lo tienen.

Lo legal y legítimo seria que los partidos apoyen a sus correligionarios de otras entidades, pero cuando los propios gobiernos interfieren en las decisiones soberanas de otras entidades, estamos ante un comportamiento disolvente de la institucionalidad republicana sumamente peligroso, sobre todo cuando, merced a la violencia creciente, está en duda la viabilidad del estado, según lo asentó en un informe oficial la propia Secretaría de la Defensa Nacional.

La política es para luchar por el interés general, los intereses de un partido, de un grupo político o de un personaje político son legítimos cuando no contradigan el interés general, por eso creo que la revisión honesta de nuestro proceso electoral no debe subordinarse a los intereses partidistas sino a los intereses generales, participemos o no en instituciones partidistas.

Debemos recapacitar en la urgente necesidad de darle a la vía electoral toda la credibilidad mediante una exigencia ciudadana ética a nuestros partidos y a los otros, a nuestro candidato y a los candidatos de otros, porque cerrar la vía electoral para los cambios es acelerar la descomposición del país hasta que los balazos sustituyan a los votos.

Como ciudadanos estaremos favoreciendo la catástrofe si en los propios permitimos lo que en los otros rechazamos.

AL ÚLTIMO

LAS RAZONES DE LOS CÍNICOS.

Muchos critican a López Obrador porque no aceptó el ofrecimiento de factores de poder dispuesto a favorecerlo en la lucha por la presidencia. He sabido de connotados personajes perredistas que le critican ácidamente su negativa a adquirir compromisos a cambio de apoyos ilegítimos. Son los eternos acomodaticios que en nombre del realismo sacrifican la congruencia, porque la razón por la que hacen política es personal, y no les importa acceder al gobierno con un costal lleno de facturas que les impedirá gobernar como algún día soñaron.

Todos los partidos políticos están haciendo lo posible por darle la razón al ciudadano decepcionado que expresa que "en política todos son iguales".

No es cierto, hay, para que negarlo, un frustrante parecido entre los diversos partidos, pero también hay una creciente indignación en contra de este parecido. Si la ciudadanía se asume con la misma exigencia ante los unos y los otros, desde abajo produciremos una clase política distinta a la que en estos momentos se le va de las manos el país.

Nos encontramos el lunes en recreo

luismedinalizalde@gmail.com