lunes, 2 de febrero de 2009

RECREO


Por J. Luis Medina Lizalde
Publicado en el periódico IMAGEN el 2 de febrero de 2009

AL PRINCIPIO

El nombramiento de la profesora Lucero Medina Lomelí en la Secretaría de educación y cultura y de la doctora Elsa Aguilar Díaz como titular de los servicios de salud pueden interpretarse de diversos modos.

Pudiera pensarse que la condición de mujer de las recién nombradas busca atenuar la incongruencia entre un discurso de exaltación a la condición femenina con la modesta cantidad de mujeres en los altos niveles de la administración estatal, sobre todo tomando en cuenta que en sexenios menos feministas Zacatecas ha tenido: secretaria general de gobierno, Aracely Guerrero, titular de educación, Ana María Maldonado, secretarias de finanzas Ana María Romo y Patricia Salinas, oficial mayor Leonor Varela Parga y María Esther De la Torre, para citar sólo algunos casos.

Lo que si no tiene precedente es tanta inclusión de militantes de un partido distinto al que ejerce el poder, pues la militancia priísta de las dos nuevas funcionarias es muy conocida.

Extraña que un grupo como el que gobierna, tan obsesionado con el control, al grado de impulsar candidatos en donde la ley y la decencia democrática lo prohíben, ceda en estos precisos momentos a militantes del PRI dos estructuras veteranas en lides electorales por debajo del agua.

El tiempo dirá a favor de qué y de quiénes es esta partida de ajedrez.

LA POLÍTICA SIN CONEXIÓN CON LA VIDA REAL

El sábado 31 de enero, el diario “Imagen” publica como noticia principal el despido de 500 trabajadores de la empresa maquiladora “Delphi cableados”. La drástica disminución de pedidos obliga a esta empresa a reducir su personal en las 42 plantas que tiene en el país, tres de las cuales están en nuestro estado.

La pérdida de 500 empleos de un jalón es un duro golpe económico aquí y en China, pero en nuestro estado es particularmente letal porque se produce en el momento en que se evaporan las posibilidades derivadas de la migración a los Estados Unidos.

A ello hay que agregar la secuela que para muchos hogares acarrea la empantanada huelga minera en Sombrerete, la inexplicada demora en muchas de las obras públicas que disminuyen el ritmo de la inversión pública.

Cuando tenemos éxitos productivos, tenemos fracasos comerciales, como lo declara a este diario ayer el presidente de la productora de ajo de Zacatecas Guillermo Narváez Ávila, quien en una nota de Manuel López, nos deja claro que el costo de producción de un kilo de Ajo es de 18 pesos y el precio en el mercado es de apenas 11.

Siendo Zacatecas el primer productor nacional, se espera la construcción de cámaras de refrigeración para 2000 toneladas en Pozo De Gamboa, después de dos años de gestión, cuando la producción estatal de este año es de 18 mil toneladas.

HASTA QUE REVIENTE EL PAÍS

Mientras esto sucede, la política electoral acapara la atención mediática en forma creciente. Lo que no tendría nada de malo si dicha atención significara un acercamiento a la realidad económica, política y social de manera tal que la ciudadanía conociera los diagnósticos con los correspondientes enfoques de solución de los que deben ser portadores partidos y candidatos, pero por el contrario, parece que la política se reduce a un juego de aspiraciones individuales en donde los intereses de la sociedad sólo son pretexto para el discurso.


AL ÚLTIMO

Ignacio Lara Herrera estuvo a punto de figurar en el plano nacional de la vida pública. Originario de San Jerónimo, municipio de Guadalupe, se convirtió en el más leal colaborador de Francisco Labastida Ochoa durante casi tres décadas. A Nacho la política nunca lo envileció. Su inteligencia superior y su cultura universal, junto con su ilimitada generosidad, hacían que quien lo conocía lo sintiera amigo.

Como muchos, buscó el sustento en otra parte sin dejar de estar pendiente de los suyos. Fue, sin regateos, la más brillante inteligencia de mi generación en la preparatoria.

Su historia hubiese sido otra historia si Labastida arriba a la presidencia de la república.

Me entero de la muerte de mi amigo cuando aún no se me borra el rostro de dolor de mi otro amigo, Juan José Quirino, ni de la desolación de su señora esposa por la inesperada partida de su hija María.

Me estremezco al constatar una vez más que, al igual que a Marx “nada de lo que es humano me es ajeno”.

Nos encontramos el jueves en el recreo
luismedinalizalde@gmail.com